Meta busca producir sin deforestar

Foto: El Espectador

Uno de los eventos más importantes para frenar la deForestación en la Orinoquia se desarrolló en Villavicencio la semana pasada en la que se hubo compromisos puntuales para tener producción sostenible.

En el año 2017 un total de 97.121 hectáreas fueron deforestadas en los departamentos de Meta y Caquetá lo que concentró el 44 por ciento de la deforestación del país ese año y aunque no se tiene el reporte del 2018, se estima que ese número de selva arrasada creció.

La cifra fue mencionada por Carolina Jaramillo, representante en Colombia del Instituto Global para el Crecimiento Verde (GGGI por sus siglas en inglés), quien participó del Diálogo sobre Desarrollo Económico Productivo Sostenible y sin Deforestación en la Orinoquia y Caquetá, que se desarrolló en Villavicencio el pasado 6 de marzo.

Más de 150 organizaciones del sector agro, financiero, ganadero y ambiental junto con gobiernos locales, departamentales y el Ministerio de Ambiente, se dieron cita para visibilizar y promover las iniciativas productivas comprometidas con la eliminación de la deforestación de las cadenas de suministro de productos básicos en Orinoquia y Caquetá.

Durante el evento se destacó que tres temas son claves para disminuir la deforestación: el primero es impulsar los productos sostenibles y el conocimiento de productores para mejorar sus prácticas; el segundo se relaciona con las campañas para capacitar al consumidor sobre el consumo responsible; y el tercero es la implementación de sistemas de trazabilidad para hacer seguimiento a los productos que son sostenibles desde su origen.

En este sentido, Fabiola Zerbini, Coordinadora Regional del Tropical Forest Alliance (TFA2020) para Latinoamérica dijo que 70 proyectos que buscan frenar la deforestación asociada a producción agropecuaria y forestal y que contribuyen con la restauración de bosques fueron presentados para participar en esta jornada en la capital del Meta, lo cual demuestra el alto grado de compromiso de las empresas del sector público y privado por la reducción de esta problemática en dos regiones estratégicas para esta agenda.

“Finalmente fueron seleccionados 12 proyectos, cinco con influencia en Caquetá y siete en Orinoquia, con los cuales se busca reducir la deforestación en la región a través de emprendimientos de cadenas de valor sostenibles de cacao, madera, piscicultura, ganadería de leche y carne, entre otras, con el común denominador que garanticen la no deforestación como parte intrínseca de los mismos”, dijo Zerbini.

La comunidad internacional es un factor fundamental en la promoción de las alianzas público privadas, como también en el fortalecimiento de las agendas intersectoriales y la transferencia de conocimientos entre países para el desarrollo de modelos sostenibles, que ayuden a la conservación del ambiente, y a su vez retribuya a la economía de los ciudadanos.

“Se debe acompañar a la comunidad en iniciativas que sean sostenibles, rentables y ayuden a la promoción de mercados conscientes libres de deforestación”, dijo Carolina Jaramillo, de GGGI.

Dentro de las amenazas y necesidades que tienen los 29 municipios del Departamento, se encuentran: deforestación latente, cultivos ilícitos, tráfico de fauna y flora, afectación de fuentes hídricas, falta de agua potable, teniendo en cuenta que el 76 % de la población campesina carece de este servicio básico, además de la explotación de hidrocarburos y crecimiento urbano sin control.

Francisco Charry, Director de Cambio Climático y Gestión del Riesgo del Ministerio de Ambiente, expresó lo importante que es mitigar este problema, no solo en el Meta sino en los demás departamentos de la región.

“Colombia se comprometió con una meta ambiciosa, donde el Gobierno Nacional y las cadenas productivas trabajan para reducir este problema ambiental, y el cumplimiento de la meta de deforestación significa formular estrategias para atacar las causas, donde las principales apuestas que se ha trazado el Gobierno es el trabajo conjunto con cuatro cadenas productivas: carne de res, aceite de palma, leche, madera y cacao”, dijo Charry.

Entre las iniciativas próximas por plantearse en la región, se encuentra el programa Fondo Biocarbono para el Desarrollo Sostenible, bajo carbono en la Orinoquia, un programa mediante el cual se busca fomentar la agricultura sostenible y la reducción de la deforestación, trayendo al departamento inversión privada y acompañamiento.

El dialogo dejó claro que hay un gran potencial de acción para contribuir con las metas propuestas y fomentar la producción limpia, no solo por cero deforestaciones sino para mitigar los impactos que generan los negocios en el medioambiente.