Razones sobran viejo, nos vemos en el paro nacional

Foto: tomada de la web

Por: David Mora, economista y docente de Unillanos

Muy preocupados andan desde la cúpula mayor del gobierno Duque, el senador Uribe y sus pupilos, por deslegitimar el paro nacional del 21 de noviembre que promueven las centrales obreras y al cual se le ha sumado la sociedad en general. Han dicho de todo, incluso se atrevieron a reencarnar en cuerpo ajeno a Simón Bolívar, cuando tratan de mostrar a Maduro como un Bolivar 2.0 que promueve a nivel internacional las protestas latinas, ¡No les da ni pena hacer el ridículo!

Por lo vergonzoso y nada creíble del chiste, se generó un despliegue mediático para negar que el gobierno nacional tenga la intención de presentar varias reformas, como la laboral, pensional, tributaria, Holding Estatal Financiero, privatizaciones y demás políticas económicas y sociales que a todas luces atentan contra el interés nacional y que apuntan a cargar sobre los hombros de las clases medias y populares el desastre de 30 años de modelo neoliberal impuesto en Colombia.

Los resultados saltan a la vista, en el marco de las relaciones internacionales durante el primer semestre del año el país mantiene un déficit en cuenta corriente de 4,6% del PIB, que no es otra cosa, que la incapacidad de generar los ingresos necesarios para financiar los gastos creando una dependencia de la financiación externa que se solventa con deuda interna y/o externa.

Dentro de estás cuentas, la balanza comercial tiene un déficit superior a USD$5.330 millones, indicando que en valores monetarios que el país viene importando más de lo que exporta, o lo que es igual a remplazar trabajo nacional por extranjero en muchos sectores económicos que estamos en capacidad de producir, como el sector agrario, que para 2018 importó 13 millones de toneladas de alimentos llevando a la quiebra a miles de agricultores y campesinos.

El desbalance externo es acompañado de un déficit fiscal cercano al 3% del PIB, que empeora la situación y empuja a la nación a mantener el ciclo vicioso de endeudarse para pagar los gastos ante la imposibilidad de crear ingresos, entre otras razones, porque poco más de 2 de cada 10 pesos del presupuesto ($59 billones de pesos para 2020) se destina a garantizar el pago de los servicios de la deuda que impone la Regla Fiscal, un elemento central de la política internacional orientada por la OCDE y FMI, con claros intereses en el norte de América.

Esto ha generado la destrucción del aparato productivo, la industria sobrevive a trancas y mochas, mientras los agricultores viven al filo de la quiebra. Seis de cada diez colombianos viven en la informalidad, del rebusque, mientras más del 10% están desempleados.

La pobreza monetaria es del 27% a pesar de lo “fácil” que es salir de pobre según las cuentas oficiales; solo se requiere un ingreso mensual por habitante superior a $257.000 pesos, poco más de un millón por hogar para lograrlo, desconociendo de entrada las afugias económicas de millones de compatriotas que saltan matones a diario para poder comer.
Así las cosas, el gobierno Duque en cada intervención repite sin parar – cual mentira se busca hacer creer como verdad – que las “dificultades” que atraviesa el país se resuelven implementado las “buenas prácticas” de la OCDE contra el interés general, como se hizo en el Plan Nacional de Desarrollo que incluyó la contratación laboral por horas, los Beneficios Económicos Periódicos (BEP) que buscan remplazar la pensión mínima por bonificaciones por debajo del salario mínimo y el tarifazo en favor de la corrupción en Electricaribe aumentando las tarifas de energía en 35% para los estratos 4, 5 y 6.

Por su parte el ministro Carrasquilla, ha planteado sin sonrojarse que se requieren recursos para cubrir los déficit externos, y una salida es privatizar empresas como Ecopetrol, ISA, CENIT, Electrificadoras regionales (incluida EMSA) y demás empresas de propiedad del Estado menor al 50% de las acciones; a reglón seguido que busca crear un Holding Financiero para eliminar el control directo del Estado sobre los dineros de las empresas financieras estatales; otra orientación de la OCDE, que pone en riesgo al Banco Agrario, el ICETEX y otras instituciones. La lista sigue y el país no aguanta más, razones sobran viejo, nos vemos en el paro nacional.

Agenda: En Villavicencio, la cita es en el SENA a las 8 am.