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sábado, 11 de julio de 2026
Pico y placa : No aplica

Seguridad, agua y vías: las urgencias que el Meta pide atender al nuevo Gobierno

Seguridad, agua y vías: las urgencias que el Meta pide atender al nuevo Gobierno 1
Pie de foto: Los equipos técnicos siguen adelantando el diagnóstico de las entidades. Foto: Gobernación del Meta
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Redacción PDM

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El empalme entre un gobierno y otro no solo consiste en revisar el estado de las entidades públicas. También es el momento en que las regiones intentan posicionar sus principales necesidades ante la administración que está por comenzar.

Por Lina Herrera Roa

Aunque el presidente electo, Abelardo de la Espriella, ordenó suspender las reuniones presenciales de empalme con el Gobierno saliente, el trabajo técnico de los equipos continúa. En el caso del Meta, expertos coinciden en que esta etapa representa una oportunidad para dejar sobre la mesa las principales necesidades del departamento y asegurar que sean incluidas entre las prioridades de la nueva administración nacional.

La exsecretaria privada de la Alcaldía de Villavicencio y ahora integrante del equipo de empalme del sector Justicia, Eliana Vacca, explicó que, pese a la suspensión de los encuentros, el proceso no se detendrá.

«Recibimos la instrucción de suspender unas reuniones presenciales que se iban a dar esta semana. Sin embargo, el equipo de empalme continuará con unas tareas específicas que precisamente nos van a indicar (…) para que tengamos instrucciones de cómo continuar o cómo abordar en este escenario el empalme», señaló.

En cuanto al papel de las regiones, Vacca aseguró que el trabajo técnico seguirá desarrollándose.

«Frente a qué pasará con el Meta, yo creo que continuamos en la labor. Creemos que hay un equipo profesional y técnico con la suficiencia para poder hacer un diagnóstico y levantamiento de información (…) para darle al señor presidente un informe decantado del estado de cada una de las instituciones».

Explicó que el propósito de esta etapa es identificar los principales problemas de cada entidad y establecer cuáles serán las prioridades del nuevo gobierno.

«Los temas tratados son el diagnóstico de entidades, poder evidenciar cuáles son los procesos más importantes, las situaciones relevantes o puntos críticos que se deben tratar (…) identificar cuáles son los temas que se deben priorizar cuando llegue el gobierno y cuáles serían las tareas que se deberían adelantar dentro de los primeros 100 días de gobierno».

Lea: El Meta define equipo de empalme para acompañar la transición del gobierno de Abelardo de la Espriella

Para María Elena Botero, docente y directora de la Especialización en Gobernanza de la Universidad del Rosario, aunque cada territorio tiene necesidades particulares, existen asuntos que necesariamente deberán discutirse entre el Gobierno Nacional y las administraciones departamentales.

El primero, explicó, será la Ley Orgánica de Competencias, que actualmente cursa en el Congreso. Según la académica, el proyecto, tal como está planteado, podría trasladar nuevas responsabilidades a departamentos y municipios sin garantizar los recursos para financiarlas. 

“Sería más que un alivio para los territorios, una nueva carga de obligaciones sin financiamiento real que puedan sustentar las nuevas obligaciones de departamentos, municipios, distritos y ciudades capitales”, comentó Botero.

El segundo eje será un nuevo régimen fiscal territorial. La académica considera que seguramente el nuevo gobierno tendrá que presentar una reforma tributaria y en ella deben incluirse impuestos nuevos para departamentos, distritos y municipios, ya que esta sería entonces la sexta reforma tributaria sin creación de impuestos territoriales que financien responsabilidades acumuladas en nuestras entidades territoriales”.

La experta también señaló que la seguridad ocupará un lugar central, aunque advirtió que no debe limitarse al fortalecimiento militar o policial. Desde su visión, el concepto de seguridad debe abarcar aspectos como la seguridad alimentaria, social y política, acompañados de una mayor presencia integral del Estado.

Finalmente, destacó que el medio ambiente será otro de los grandes temas del empalme, no solo por el debate alrededor de los hidrocarburos, sino por la necesidad de impulsar la bioeconomía y reconocer el valor de los activos ambientales de cada territorio.

Las prioridades específicas para el Meta

Para el economista Mario Romero, el éxito del empalme dependerá de la capacidad del departamento para articular sus necesidades con las inversiones que impulse el nuevo Gobierno Nacional.

Explicó que el Departamento Nacional de Planeación (DNP) ya cuenta con un catálogo de productos construido junto a municipios y departamentos, herramienta que permitiría conectar los proyectos regionales con las metas nacionales.

«A nivel nacional existe algo que se llama el catálogo de productos del DNP, que en el gobierno Petro se ejecutó para cada uno de los municipios. El éxito en el empalme o la priorización de las necesidades se da en que se logre aterrizar inversiones de gran impacto. Eso se logra en una articulación Nación-territorio con metas conjuntas y medidas conjuntas. ¿A través de qué? De lo que se define como el catálogo de productos; tanto los municipios como el departamento ya tiene eso estipulado en su Plan de Desarrollo«.

En este sentido, el profesional sostiene que, si el gobierno del presidente electo define inversiones para el Meta, podría articularlas mucho más fácil si implementa lo mencionado anteriormente. “Seguramente el vicepresidente ya lo tiene en la cabeza. Pero ese es el primer contexto”. 

Desde esa perspectiva, Romero identifica tres prioridades para el Meta. La primera corresponde a la seguridad, pero con estrategias diferenciadas según las realidades de cada municipio.

La región tiene una condición de seguridad multicausal. Nosotros vemos fenómenos urbanos y fenómenos rurales que afectan la tranquilidad de los ciudadanos. Entonces, las inversiones en seguridad deben articularse con los gobiernos locales, pero con esa perspectiva. No es lo mismo invertir en seguridad en Villavicencio que invertir en seguridad en  La Macarena”, argumentó.  

El economista sostiene que en las zonas urbanas se requiere fortalecer la coordinación entre Fuerza Pública, comunidades y administraciones locales, mientras que en las áreas rurales debe recuperarse la presencia efectiva del Estado mediante inversiones sociales e institucionales.

El segundo reto es cerrar el histórico déficit en agua potable, energía y gas. «El Meta tiene un rezago histórico y gigantesco que no solo se refleja en las dificultades de agua en la capital, sino también en la prestación del servicio de energía».

Romero plantea impulsar un plan maestro de servicios públicos que permita aprovechar instrumentos como el Plan Departamental de Aguas y ampliar la cobertura de gas y energía en zonas donde estos servicios siguen siendo precarios.

Hay comunidades donde el servicio de energía y gas es un lujo. Hay territorios como Villavicencio, Cumaral y Guamal  que tienen dificultades no solo en la prestación constante de agua, sino en su potabilización”. 

Como tercer punto menciona la necesidad de actualizar los instrumentos de ordenamiento territorial.

Según explicó, muchos municipios conservan planes de ordenamiento con más de una década de vigencia, situación que ha favorecido el crecimiento informal de barrios y loteos.

«Hay municipios donde su instrumento de ordenamiento territorial lleva 10 o 15 años y eso implica que el territorio no le responda a la realidad de la demanda social de sus ciudadanos».

Romero considera que una renovación articulada de los POT, PBOT y EOT permitiría planificar mejor el crecimiento urbano, definir las apuestas económicas de cada región y facilitar nuevas inversiones. Además, señaló que proyectos estratégicos como la conexión del Meta con el Pacífico o el fortalecimiento del potencial energético del departamento depende, en buena parte, de resolver primero estos tres frentes.

No todos coinciden en que la agenda de prioridades debe ser amplia. Un exgobernador del Meta, quien pidió mantener su identidad en reserva, considera que el departamento debería concentrar todos sus esfuerzos en un solo proyecto: garantizar la financiación del tramo 1 de la doble calzada de la vía Bogotá-Villavicencio.

«Creo que parte de la preocupación que debería tener no solo el grupo de empalme del Meta, sino los representantes a la Cámara y la Gobernación, es saber cuál es el estado actual de ese proyecto y empezar a gestionarlo a través de su inclusión en el Plan Nacional de Desarrollo«, afirmó.

Para el exmandatario, cualquier estrategia de desarrollo depende primero de contar con una conexión vial moderna entre Bogotá y Villavicencio. «No puede ser que en este Gobierno que termina fue el periodo con menos inversión en una de las arterias viales más importantes del país».

Incluso fue más allá al asegurar que, mientras no exista un compromiso claro sobre esa obra, cualquier otra discusión pierde relevancia. «En una agenda de empalme hablar otros temas, es carreta».


RP
Redacción PDM

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