Semana Santa: mitos y verdades

Anteriormente se decía, por ejemplo, que el Jueves,Viernes y Domingo Santo no se podía entrar en ríos ni bañarse, porque podría transformarse en pez

Algunas de las creencias populares indican que después de las tres de la tarde del Viernes Santo, no se debe salir de la casa o que las parejas que sostengan relaciones sexuales pueden quedarse pegadas.

Durante la fiesta principal del año litúrgico, los Católicos y Cristianos  reviven la crucifixión, muerte y posterior resurrección de Jesús, por lo que son días dedicados a  la oración, la  reconciliación y el perdón.

Sin embargo, muchos se salen de estos parámetros. Algunos, toman esta semana para salir de vacaciones, pasear, rumbear y descansar en familia. De ahí que, en los hogares con una alta creencia católica, se han generado a lo largo de los años, una serie de misterios y curiosidades, sorprendentes, sobre esta festividad.

Anteriormente se decía, por ejemplo, que el Jueves,Viernes y Domingo Santo no se podía entrar en ríos ni bañarse, porque podría transformarse en pez. No se debía usar prendas rojas, porque se podría atraer la presencia del demonio. Los niños no podían jugar ni subir árboles, de hacerlo, podrían convertirse en micos. Tampoco, se debía salir el viernes después de las 3 p. m, y, por supuesto, estaba prohibido tener relaciones sexuales.

Además, si un bebé nacía un Viernes Santo la tradición o religiosidad popular decía que podría ser el Anticristo. Se creía también que si un hijo les mostraba la lengua a sus padres, esta se podía convertir en la de una serpiente. De igual forma, si les levantaba la mano, se le podía caer el brazo. No se podía comer carnes rojas y menos tener peleas, porque eso indicaba que el diablo estaba suelto.

Con el paso del tiempo estas prohibiciones o creencias populares, que han pasado de generación en generación, se trasformaron en mitos usados para asustar algunos, hacer reír a otros o simplemente para exteriorizar esos sentimientos y valores espirituales que se profesan.

Moisés Rodríguez, sacerdote de la Arquidiócesis de Villavicencio, dice que “esas creencias de tiempos anteriores lo que buscaban era mantener el respeto por los días más trascendentales dentro de la fe cristiana. No obstante, indica que estos son simples mitos y que por eso han ido desapareciendo”.

También señala que ” lo realmente importante es entender el llamado de la iglesia a “vincularse a los actos litúrgicos que rememoran el sacrificio que realizó Dios al entregar a su hijo por la salvación de la humanidad. Por esto la actitud del católico debe corresponder con esa entrega de amor del Señor”.

¿Pero cuáles son las acciones que se deben seguir en la Semana Mayor? De acuerdo con el padre Moiso “no hay manual con restricciones ni prohibiciones, pero por tratarse de un periodo de recogimiento “los feligreses deben cuidar sus comportamientos” y entre eso está mantener abstinencia de la carne, es decir, la sed desmedida de placer carnal. Adicionalmente, hacer ayuno y orar durante los días santos.

Para Duban Porras, feligrés de la Iglesia Nuestra Señora del Pilar, la polémica que despierta la veracidad de estos mitos, no debe ser el centro del debate. “El punto no es hallarle una explicación científica a cada creencia que reposa en el argot popular y que ha pasado de generación en generación, sobre todo en familias de tradición católica”.

De acuerdo con Porras, de lo que se trata, es de entender que a través de esas tradiciones o creencias que rodean la Semana Santa las comunidades expresan el respeto por la celebración más importante de la fe.

Por esto señala que, esas curiosidades propias de hace más de 50 años no hay que buscarles veracidad alguna, simplemente aceptarlas y convivir con ellas, pues son la esencia del catolicismo. Además, algunos no las olvidan y las mantienen vigentes.