Sigue debate por Vía al Llano

El flujo del tráfico en la vía al Llano tuvo intermitencia esta semana. El temor de los usuarios es evidente.

Mientras que los cierres de esta carretera continúan por espacios que superan las 10 horas en muchos casos, autoridades exigen de manera urgente respuestas de alto nivel.

El viceministro de Infraestructura, Manuel Felipe Gutiérrez, dijo en Villavicencio que se avanza en la construcción de los túneles falsos en los puntos más afectados por deslizamientos en la carretera Bogotá- Villavicencio.

Según Gutiérrez, los puntos más críticos de la vía (kilómetros 46 y 64) se empezaron a intervenir desde enero de este año, dando como resultado la apertura del kilómetro 46 el cual llevaba un año cerrado: “nosotros nos comprometimos a hacer intervenciones y garantizar la apertura del punto en Semana Santa, y el viernes antes de esa semana lo entregamos”, señaló el viceministro de Transporte.

“Frente a lo que se ha hecho en el trascurso de estos meses, la preocupación está centrada en garantizar la normalidad y transitabilidad de la vía lo más rápido y seguro posible” dijo Gutiérrez.

Por otra parte, recordó que en el mes de julio se terminarán las obras (terrazas) que se están construyendo en el kilómetro 64 para superar los problemas de deslizamientos, para luego contratar la prolongación del falso túnel en el kilómetro 46: “esto lo va a hacer el Instituto Nacional de Vías en los días siguientes, ya tenemos los estudios y diseños”, aseguró.

De otra parte, esta semana la Veeduría Ciudadana de la vía Bogotá-Villavicencio, reclamó tanto a Coviandes como a la Agencia Nacional de Infraestructura, la tardanza en la entrega de los informes técnicos sobre los cuales debían hacer los trabajos de vigilancia.

“La concesionaria presentó excusas reiteradamente. Solo hasta el día 1 de marzo de 2019 (casi 4 meses después), recibimos la información con los puntos críticos, así como la recopilación de la información histórica y técnica de la vía (…) La misma información fue solicitada a la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI), con el fin de confrontar lo dicho por Coviandes, pero lo pedido llegó el 20 de mayo, con este agravante: sólo se refiere a dos puntos críticos, y no a los 136 como era el compromiso”, reza el comunicado de la veeduría dado a conocer esta semana.

Alberto Mariño Samper, gerente de Coviandes, había dicho antes, en una rueda de prensa ante medios de comunicación de Bogotá, que llamaba igualmente la atención “que un ingeniero se atreva a afirmar que la ejecución de los túneles del tercio final entre Chirajara y Villavicencio tiene incidencias sobre las inestabilidades en la carretera existentes nada más alejado de la realidad”.

Sin embargo, esta es una de las versiones más extendidas para explicar los derrumbes, especialmente en el kilómetro 58, pese a que Coviandes insiste en que se trata de un mal manejo de suelos, especialmente de la productora de pollos Olímpico que se encuentra en el sitio conocido como Mesa Grande, parte alta de la montaña. Con todo, los veedores realizarán una visita este 24 de mayo para tratar de evaluar el impacto del más de centenar lugares donde se presentan inconvenientes por deslizamientos u otros fenómenos.

La veeduría ciudadana considera que es necesario que la Contraloría General de la Republica realice control excepcional o posterior, para lograr eficiencia en los resultados que esperan las comunidades, a quienes se les debe garantizar servicio oportuno en el corredor vial, protegiendo su vida y la economía de la región orinoquense.

Así mismo, se conoció que con el fin de buscar soluciones integrales para superar esta nueva crisis de la vía Bogotá – Villavicencio, el Comité de Veeduría ciudadana permanente de este corredor vial, solicitará una audiencia con el presidente Duque.

La gobernadora Marcela Amaya aseguró que esta reunión es necesaria para que en la misma se expresen las soluciones definitivas en los puntos críticos de este corredor vial que ha tenido en ‘jaque’ al Meta y la Orinoquia colombiana.
Construyen

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