‘Sueño con hacer 10.000 nuevas casas en Villavicencio’ : ministro de Vivivienda

l Ministro dice que la ciudad puede tener la garantía de que los recursos se van a ejecutar con plena transparencia.

El Ministro de Vivienda habló de los retos que tiene en materia de construcción de casas en la capital del Meta, pero también en otros municipios. 

Con apenas 33 años, es el ministro más joven del gabinete del presidente Iván Duque. Maneja una de las carteras que más resultados debe brindar y con la que más credibilidad política puede avanzar un Gobierno: vivienda y acueducto.

Su visita a Villavicencio esta semana la hizo estrenando un título que no estaba buscando, el de uno de los 100 jóvenes más destacados e influyentes en el sector público y en ambientes legislativos, calificándolos los futuros líderes globales, según la red global para asuntos de gobierno, Apolitical.

Es Jonathan Malagón González (J.M.), un guajiro al que casi no se le nota el acento y que bajo su responsabilidad está la política para construir vivienda a los más pobres y promover el desarrollo de la construcción. Periódico del Meta (PDM) habló con él a propósito del acto de inicio de la Planta de Tratamiento de Agua Potable (PTAP) de La Esmeralda, en Villavicencio.

PDM: ¿Cómo es eso de que la población crece en Colombia y el déficit de vivienda ha disminuido?

J.M.: Eso es cierto. Pero hay dos datos que nos preocupan todavía y es que el 5, 2 % de las familias no tiene casa, y segundo, cerca del 10 % de los que tienen vivienda están en condiciones no óptimas, es decir que demandan un mejoramiento urgente

PDM: ¿Cuántas casas son esas?
J.M.: Son más de un millón 900.000 casas las que se están cayendo a pedazos. Ese es un déficit cualitativo que es alto todavía. Por eso las nuevas políticas van en caminadas a disminuirlo y haremos mejoras en más de 600.000 casas. Obvio, iniciando también más de un millón de casas nuevas.

PDM: En esto Villavicencio tiene ventaja…

J.M.: Claro, el alcalde fue visionario porque con recursos propios adelantó más de 260 mejoramientos en el sector rural. De aquí sacamos insumos para el diseño de la política Casa Digna Vida Digna.

PDM: En esa política, ¿Villavicencio puede participar?

J.M.: Por supuesto. La idea es mejorar entre 2.000 y 3.000 viviendas, con lo cual reducimos el déficit cualitativo en esta ciudad. El 8 % de las casas en Villavicencio necesitan un mejoramiento.

PDM: ¿El Ministerio apoyará más viviendas en el Meta?

J.M.: Sí. Vamos a unir a otras entidades públicas en este proyecto de mejoramiento de casas para lo rural. Y para el sector urbano me sueño que en Villavicencio logremos construir 10.000 nuevas casas de la actividad privada en los próximos cuatro años, lo que significará una transformación de la ciudad.

PDM: ¿Cuántas de interés social?

J.M.: Queremos que al menos 5.200 sean viviendas de interés social y de interés prioritario. Para eso desplegaremos una estrategia de subsidios para que se materialice la construcción. El Ministerio ha entregado con ‘Mi casa ya’ 232 cupos de subsidios, queremos que en los próximos cuatro años sean 1.500.

PDM: ¿Pero muchos no tienen para la cuota inicial?

J.M.: Ese es uno de los obstáculos. El 10 por ciento más pobre de la población gasta más del 70% de sus ingresos pagando arriendo y el resto en comida. Uno no puede pedirles cuota inicial. Por eso queremos que el arriendo a la familia durante 24 meses; la familia libera un dinero que se debe convertir en ahorro para su cuota inicial. El programa se llama ‘Semillero de propietarios’ y habrá 2.000 cupos para Villavicencio.

PDM: ¿Entonces el plan VIPA desaparece?

J.M.: No. Este es un buen proyecto porque todos ponen y hay un aporte simbólico de los beneficiarios, además, Villavicencio es un ejemplo para el país con el proyecto de La Madrid. Reconocemos que es uno de los mejores en materia urbanística. Son 1.000 casas, que son fuente de empleo local; ya 400 están construidas.

PDM: ¿Cómo crear tejido social en los nuevos proyectos?

J.M.: Trabajar con población vulnerable es gratificante, pero con retos en administración pública. Proyectos de vivienda de estas dimensiones si se dejan a la deriva desembocan en altos niveles de riñas y de convivencia. No es una estigmatización, pero es necesario acompañar estos procesos con infraestructura social complementaria para que no solo sea entregar unas llaves.
PDM: No es suficiente dar vivienda…

J.M. Exacto. Si se piensa que con eso solamente se deshizo de una problemática, el mandatario está equivocado. La política pública moderna entiende que entregando las llaves apenas se empieza un proceso de formación como escuelas, centros de salud, parques, servicios públicos.

PDM: Y de otra parte, ¿tendremos nueva bocatoma para el acueducto?

J.M.: Sí, podemos decir que sí con seguridad. Nos hemos reunido más de 10 veces con el Alcalde Wilmar desde que el Presidente Duque nos dio la orden de darle una solución a eso. Le podemos decir que conseguimos los recursos para la segunda bocatoma del acueducto que quedará en María La Alta, son $17.000 millones en la primera etapa Debemos tener 24 horas de continuidad del servicio. Conseguir esos recursos no es fácil.

PDM: ¿Y la PTAP de La Esmeralda?
J.M.: La actual es insuficiente para recibir la aducción de la nueva bocatoma de María La Alta. Será más moderna y nos permitirá apalancar cuatro décadas de desarrollo en Villavicencio y se pasará a una capacidad de 2.000 litros por segundo de agua tratada. Son 50.000 millones de inversión. En 21 meses estará lista.

PDM: Las personas desconfían de que todo eso se cumpla
J.M. Sí. Yo he percibido desconfianza en la ciudadanía y eso es porque hay problemas que se dejaron envejecer mal. Me gustaría que Periódico del Meta nos acompañara con esa vigilancia y para ello dispondremos de forma pública de la información.