Villavicencio, reconocido a nivel mundial por la mitigación del riesgo

Para Juan Carlos Guzmán, los caños hay que hacerles mantenimiento y a partir de ahora tienen monitoreo permanentemente .

La capital del Meta será el único municipio del país con maquinaria propia. El reconocimiento será entregado en presencia de 137 países que participarán en la IV Cumbre Regional de Gestión del Riesgo.

 La Alcaldía de Villavicencio, recibirá de manos de la Unidad Nacional de Riesgos y Desastres, 4.000 millones de pesos para la adquisición de maquinaria que permita reforzar los trabajos de prevención y mitigación de inundaciones. El reconocimiento será entregado en la ciudad de Cartagena, durante la IV Cumbre Regional de Gestión del Riesgo en la cual participarán 137 países del mundo.

Gracias a su trabajo enfocado en la prevención de inundaciones, la Oficina de Gestión del Riesgo de Villavicencio, ha logrado evitar más de un 50% las afectaciones por las lluvias, que históricamente habían golpeado a la capital. Esto le valió que fuera reconocido como el único municipio del país que realizó trabajos de encausamiento de los caños y ríos que lo atraviesan; es decir, se previno antes de lamentar.

Y es que, esta última ola invernal ha sido menos traumática que otras que han dejado en la memoria de los villavicenses la imagen de centenares de viviendas afectadas y una cifra que superaba las 5.000 familias damnificadas en todo el municipio, según registros de la Alcaldía.

Juan Carlos Guzmán, jefe de la Oficina de Gestión del Riesgo de Villavicencio, explicó que idearon todo un cronograma de trabajos en la temporada de verano para atacar los puntos más críticos de inundaciones.

“Construimos jarillones, espolones de redireccionamiento, estructuras hidráulicas para centrar los cauces de los ríos. Así mismo, utilizamos el material que baja de los ríos, para ubicarlo al lado de las riberas para que ellos sirvan también de jarillón. Esta estrategia de descolmatación nos ha permitido que hoy no tengamos ninguna inundación por desbordamientos de afluentes que antes en temporada invernal habían generado emergencias”, explicó el funcionario.

Otro de los trabajos que a la fecha están realizando, son los modelos hidráulicos de las quebradas y caños que atraviesan la ciudad, eso va a permitir determinar dónde se tienen que realizar las obras; es decir, topográficamente se va a definir con el nivel de los caudales de los ríos, dónde posiblemente se van a desbordar estos, y así concentrar las mayores acciones en estos puntos críticos.

Aunque estos trabajos por ahora han surtido efecto, el equipo de ingenieros de la Oficina de Gestión del Riesgo es consciente que cada temporada invernal es más fuerte, y que la solución definitiva es la construcción de diques perimetrales como el que protege la margen derecha del río Guatiquía, obras que podrían costar alrededor de 7 mil millones de pesos por kilómetro.

Puntos críticos

Dentro del mapeo de riesgo se tienen identificados los sitios que históricamente se han inundado en el municipio. En la parte rural las zonas más afectadas son: las veredas La Cuncia, Puerto Tembleque, Palmeras, Vigía y El Cairo. En zona urbana, el barrio Brisas del Guatiquía, Mi Llanito, algunos sectores del caño Maizaro, caño Grande, Caño La Cuerera y Gramalote, y el límite con el municipio de Acacías en el río Guayuriba, al igual que otros sectores donde los ríos Guatiquía y Guayuriba permanecen en alerta roja durante la temporada de invierno.

Según Guzmán la identificación de estos puntos, ha permitido centrar las acciones y entrar con intervención directa a estos puntos.

“Estos ríos se han venido trabajando durante el verano, los caños los trabajamos en invierno, porque en invierno es mayor la capacidad de arrastre, es menos el material que tenemos que transportar y es mucho más fácil para las excavadoras excavar en agua que excavar en seco”, indicó el funcionario.

Y es que, gracias a este trabajo se han removido de las rondas de caño de la ciudad más de 300.000 metros cúbicos de material. El tiempo que ha sido dedicado a esta ardua labor han sido más de 10.000 horas máquina, según lo informó la Oficina de Gestión del Riesgo.

“Esta cantidad no estaba en el plan de Gestión del Riesgo del Municipio, pues la meta que se tenía era de 10.000 metros cúbicos, pero nosotros logramos llegar a los 42.000, y en este momento tenemos 2.300”, señaló Guzmán.

Sistema de alertas tempranas

Otro de los factores que le valió reconocimiento a nivel nacional a Villavicencio, es contar con un moderno sistema de alertas tempranas. Este permite realizar monitorea las 24 horas de los ríos, caños y los afluentes de la ciudad.

Y es que el método es único en el país. Según el director de la Oficina de Gestión del Riesgo, hay ciudades que tienen un monitoreo pero no como el que se realiza en la capital del Meta.

“Somos la primera ciudad que tiene monitoreo constante desde un centro de mando y control, y a su vez, cuenta con 100 coordinadores comunales de gestión del riesgo. Todo eso hace que se nos dé este reconocimiento”, concluyó el funcionario.