Violencia femenina, ‘normal’

Un estudio de ONU Mujeres en el Meta determinó que hay ciertas actitudes o prejuicios que intentan justificar el maltrato contra ellas. ¿Cuál es la tolerancia social a la violencia de género?

La violencia contra las mujeres se ha convertido en una práctica que se normaliza ampliamente a través de los discursos y estereotipos culturales arraigados en Colombia y, por ende, en el departamento. En la Segunda medición del estudio sobre tolerancia social e institucional de las violencias contra las mujeres, realizada en el 2014 y publicada el año anterior por la Consejería Presidencial para la Equidad de la Mujer (CPEM), se evidenció cómo a pesar de algunas variaciones positivas, los estereotipos se mantienen como barrera para la adecuada atención y prevención de esta problemática

Por eso, el departamento del Meta debe superar los prejuicios que favorecen la violencia contra las mujeres, según recomienda el informe llamado ‘Datos y cifras claves para la superación de la violencia contra las mujeres en el Meta’, elaborado por ONU Mujeres y Usaid.

El estudio tenía por objetivo determinar cuál era la tolerancia social a determinadas afirmaciones que perpetúan cualquier tipo de violencia contra las mujeres. Las 1.025 encuestas se aplicaron en cinco municipios priorizados —Acacías, Cumaral, Granada, Puerto López y  Restrepo —y en Villavicencio. La metodología era sencilla: el encuestador leía una afirmación y las personas respondían si estaban de acuerdo  o no.

Las afirmaciones que tienen un mayor grado de aceptación en la población fueron: “La ropa sucia se lava en casa” (91,1% mujeres; 94,3% hombres); “Los problemas familiares solo deben discutirse con los miembros de la familia” (83,2% mujeres; 90,6% hombres); “Cuando los hombres están bravos es mejor no provocarlos” (70,8% mujeres, 68,2% hombres) y  “Si un hombre maltrata a su esposa se debe meter otra persona” (63,2% mujeres; 73,3% hombres).

En total, los resultados de la encuesta en los seis municipios son alarmantes en ciertos aspectos tan básicos como la libertad que tiene una mujer de elegir la ropa que usa. El 46% de los hombres y el 43% de las mujeres están de acuerdo con la siguiente afirmación: “Las mujeres que se visten de manera provocativa se exponen a que las violen”.

En ese orden de ideas, el 32%  de las mujeres y el 29% de los hombres están de acuerdo con la siguiente idea: “Si una mujer no se resiste, realmente no se puede decir que fue una violación”,  y el 7% de los hombres y el 5% de las mujeres acepta la siguiente frase: “Los borrachos no saben lo que hacen, por eso violan a las mujeres”. Asimismo, el 10% de los hombres y el 6% de las mujeres dicen que las mujeres víctimas de abuso sexual se pusieron por sí mismas en esa situación.

Del mismo modo persiste la tendencia a justificar el abuso basándose en la vida sexual de la víctima:  el 17% de los hombres y el 10% de las mujeres están de acuerdo con que “en caso de una violación es necesario saber si la mujer era promiscua y si tenía mala reputación”, mientras el 7% de los hombres y el 5% de las mujeres cree que “una violación a una prostituta no es una violación”. 

La mayor disparidad de opinión entre hombres y mujeres tiene que ver con el rol que desempeñan en el hogar. El 61% de los hombres dijo estar de acuerdo con que los hombres son la cabeza del hogar. Esa misma idea la respaldó el 34% de las mujeres. En otra pregunta, el 26% de los hombres y el 21%  de las mujeres afirmaron que el papel más importante de las mujeres es cuidar la casa y cocinar para la familia.

Esa tolerancia de los hombres a ideas que refuerzan la actitud machista y las inequidades de género se puede ver también en otras preguntas. El 23%  dice que “los hombres de verdad son capaces de controlar a sus mujeres”, el 22%  afirma que “un hombre verdadero no se la deja montar”, un 30% asegura que “es normal que los hombres no dejen salir sola a su pareja” y un 36% coincide con la idea de que “una buena esposa obedece a su esposo aunque no esté de acuerdo”. 

En otras preguntas se evidencia que permanecen aún algunos prejuicios que son dañinos para la eliminación de la violencia contra las mujeres. El 5% de las mujeres y el mismo porcentaje de hombres dicen que “es obligación de la esposa tener relaciones sexuales con su esposo aunque no sienta deseos”, y un 3% de los hombres y un 2% de las mujeres creen que “justifica pegarle a una mujer cuando ha sido infiel”.

El fin de esta iniciativa es ayudar a hacer más efectivas las estrategias que buscan acabar con la violencia contra las mujeres, un flagelo que Islena Pérez, secretaria de Equidad de Género de la Gobernación, describe así: “Según medicina legal, para el año 2015 teníamos 1.007 casos de mujeres asesinadas. de los cuales solamente 16 mil casos fueron denunciados”.