¿Mi actitud en esta pandemia definirá el resto de mi vida?

Es natural que los temores surjan en circunstancias extremas como las actuales, pero el ser humano tiene la capacidad de planear a futuro. Publicada y tomada de El correo.com

Varios expertos han opinado sobre esta temática e hicieron una gráfica de actitudes.

Ya hemos visto la manera en que acciones individuales pueden causar problemas en todo el planeta. ¿Podremos, a partir de esta crisis, cambiar de comportamientos? 

El mundo ha dicho ‘basta’ y expulsó a la sociedad contemporánea de su falsa zona de confort, le prohibió los besos, los abrazos y está a punto de hacer que la economía de varios países del mundo colapse.

Un virus, una mezcla de proteínas que ni siquiera es un ser vivo, es el causante de esta revolución mundial que hoy nos cuestiona nuestra propia actitud como integrantes de un planeta que considerábamos solo nuestro y en el que a nombre del egoísmo y la falta de solidaridad con el otro nos invadió en un santiamén.

Como lo menciona el analista de comportamiento humano, Ignacio Ususi, el solo hecho de asumir comportamientos tremendamente irresponsables, saliendo a la calle cuando no tiene que salir, haciendo una gestión absolutamente negligente de lo que se nos ha impuesto, indica que el propio sentido común empezó a fallar.

“Con esto que ha sucedido en las últimas semanas te das cuenta que hay seres humanos que todavía están muy lejos de acercarse a lo que seguramente significa un ser humano moderadamente responsable o lejos de lo que significa para él, la convivencia”, dijo Ususi en uno de sus blogs.

Para el experto, hay diferentes actitudes que el ser humano puede tomar en esta crisis social (ver gráfico). Indica que muchos están atravesando una zona del miedo, que son aquellos que lo único que hacen es vivir la situación, alimentándose de todas las peores energías, replican información absolutamente dañina y que no genera ningún valor.

Por su parte Marco de la Parra, penalista criminólogo teme que el miedo a la subsistencia propia desate lo que el ser humano siempre tiene para ofrecer en situaciones de amenaza: violencia.

“En la escala del comportamiento humano contagiado por el temor y el miedo hay conductas de agresividad progresiva que ojalá, confiando en Dios, no lleguemos a extremos. La curva del miedo y el temor ya ha generado niveles de agresión altos con personas sospechosas de contagio”, dice el criminalista.

El gráfico que se anexa refleja qué tipo de comportamiento puede definir nuestro futuro en esta pandemia.