Adrenalina al cocinar

Heiber es gastrónomo y motociclista. Aunque en ambas ha ganado títulos y se siente libre, su mayor dedicación es a la cocina.

De sus 29 años, Heiber Ramírez ha dedicado nueve a la cocina. Es chef profesional desde el 2012 y considera que hasta el momento ha cumplido todos sus sueños.

De pequeño no sintió pasión por la cocina, pero con el pasar de los años descubrió que esa era su vocación. Actualmente, Heiber es gastrónomo y gestor culinario, egresado de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas, en donde también se especializó en administración de restaurantes; en España, se especializó en organización de eventos.

Para él, un gran cocinero debe tener como principal cualidad la tranquilidad: “Para ser un buen cocinero se debe ser paciente, esa es la mejor virtud”, dice.

Heiber considera que los ceviches, y en general, la comida de mar son sus mejores platillos, asimismo, siente un gran gusto al preparar pastas frescas. Mientras que, el Lomo Williston, es para él uno de los platos más difíciles, pues se trata de un lomo de cerdo sobre hojaldres, que se prepara al horno, y es muy “difícil de preparar porque el lomo es jugoso y puede dañar los hojaldres. Pero no es imposible, se debe ser paciente y darle el tiempo adecuado a cada una de las preparaciones”, aseguró.

Desde su experiencia, el chef llanero intenta rescatar las tradiciones propias de la gastronomía de la región a través de sus platos; lo hace a través de sus publicaciones en distintas revistas culinarias nacionales, o en los eventos que organiza.

“El Llano tiene una riqueza gastronómica infinita, que merece ser reconocida y valorada nacional e internacionalmente. En la Orinoquia tenemos recetas que debemos conservar, la preservación y la tradición empiezan en casa”, dice el cocinero quien ya ha escrito artículos para Semana y otras revistas.

Por ese interés en rescatar las raíces propias de la región, en 2015 inició un proyecto denominado ‘Cocina de Origen’ con el que buscan rescatar la cocina indígena colombiana de la región del Guaviare, los Llanos, y la Orinoquia colombiana. Cocina Origen, hace eventos sociales y empresariales, por medio de los cuales llevan la comida típica llanera con minimalismo y un toque más Gourmet.

Heiber dedica por estos días a escribir un libro llamado ‘Manual de Recetas Indígenas’, pero asegura que, “escribir este libro ha sido muy duro porque el apoyo del Gobierno es muy bajo”, y menciona la importancia del apoyo estatal para lograr culminar el proyecto.

También motos

Aparte de la cocina, su vida gira en torno a la adrenalina de las carreras de motos. Heiber siempre ha tenido afición por estos vehículos, pero desde hace tres años es deportista profesional.

Ha participado en carreras en el autódromo de Tocancipá, en la categoría SuperSport de la modalidad Capital Racing Stock 600. Para estas competencias, generalmente usa la moto RX dos tiempos. Desde que corre de manera profesional ha tenido cuatro caídas fuertes, pero que no han presentado complicaciones.

Los entrenamientos los combina con su trabajo de chef. En Villavicencio entrena en avenidas solitarias, o en la pista de Laguna Viva, por el momento está perfeccionando posición de la moto y el control de gasolina, elementos fundamentales para ser un gran competidor.

Heiber también es padre de un bebé de dos años llamado Emiliano, quien a su corta edad ya se destaca por su afinidad por las motos y la gastronomía. Con su pequeño hijo hace tortas y pancakes.

“Eso es positivo para su motricidad y además le gusta mucho untarse y saborear” asegura, orgulloso de Emiliano.

Heiber ganó, en 2016, el premio al mejor ajiaco de Colombia y fue finalista del Campeonato Nacional de Cocina y Pastelería. Actualmente es director académico de la escuela de alta cocina Oxford y está incursionando como instagramer (@chefheiberramirez), con videos cortos con recetas fáciles.

“Yo busco que todos aprendan y conozcan de la cocina, no se necesita ser un experto para preparar cosas muy ricas y fáciles”, dice el chef, quien a futuro se ve como uno de los grandes críticos y mejor chef de la región.