Alférez, en la lucha por su tierra

Esta es la primera vez en el Meta que un juez de restitución de tierras ordena devolver un predio donde funciona una plantación de palma, que no estaba cuando fueron despojados.

Tras 23 años de exilio, una familia de Acacías regresó a la finca que le habían arrebatado los ‘paras’ en Meta y en la que hasta Ecopetrol tenía intereses. Restitución de Tierras logró devolverla.

Regresar a los predios La Virginia, ubicados en la vereda San Isidro de Chichimene, en Acacías, Meta, después de 23 años de un despojo, un secuestro, un padre desaparecido, una larga batalla jurídica y la ocupación de las tierras arrebatadas de su padre, es para los Alférez Fernández un acto de reivindicación a su dignidad, y a la lucha librada por más de dos décadas.

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Esta familia regresó de España a reencontrarse con sus recuerdos y a recuperar su tierra. Jonathan, con 31 años, se veía ansioso el pasado 5 de abril, hacia las 8:30 de la mañana, cuando fueron citados en los predios La Virginia, donde fue secuestrado su padre en el año 1997, víctima del Bloque Centauros de las Autodefensas Unidas de Colombia a cargo de Manuel de Jesús Piraban, conocido como ‘Pirata’.

Allí los esperaban un juez, funcionarios de la Unidad de Restitución de Tierras (URT), la Procuraduría y la Comisaría de Familia, así como miembros de la Policía y el Ejército que acompañaban la diligencia de devolución del predio de 167 hectáreas que les habían arrebatado los “paras”.

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Jonathan iba acompañado de su madre y abuela, de unos 65 años, que caminaba exhortada por regresar a los terrenos que años atrás había recorrido con su nuero, y que le causaron tanto dolor a su familia. Hasta Ecopetrol estuvo del lado de los opositores a que La Virginia quedara en manos de los Alférez porque cuenta con tres caminos de servidumbres de oleoducto y tránsito con ocupación permanente; una se encuentra con proceso de revisión de avalúo de indemnización.

“!Mamá, allá están las columnas de la casa que mi papá estaba construyendo!”, dijo Jonathan, al ver las ruinas de lo que sería su casa, mientras los recuerdos invadían su memoria y se hundía en un mar de sentimientos. Hace 23 años acompañaba a su padre a recorrer esos terrenos, transitaban sobre una grama de pasto en verano, y una piscina de agua en invierno.

Al ver esas ruinas y recorrer los terrenos que les fueron arrebatados por los paras, a los Alférez se les atravesó un sentimiento en el corazón, las palabras de Jonathan, su madre y su abuela, se ahogaban en sus gargantas.

“No puedo explicar lo que sentí en ese momento, al ver la casa que mi padre construía para nosotros, donde jugábamos con mi hermano, pero después de luchar por años por lo que es nuestro, siento que valió la pena el esfuerzo, como valió la pena dejar mi vida en España, donde ya habíamos construido algo nuevo”, dice Jonathan.

Sin embargo algo queda pendiente: “siento que se hizo justicia en cuanto a entregar el predio, en cuanto a la justicia que la gente quiere cuando le quitan un padre, no. No me parece que la gente que hace esto, pague tan poco de cárcel. Es lo único que puedo decir”, manifiesta Jonathan sobre los hechos ocurridos en 1997, cuando los paramilitares le arrebataron a su padre.

La violencia

Por un cúmulo de hechos arbitrarios, el 20 de noviembre de 1997 esta familia tuvo que vivir el secuestro, la desaparición forzada y el homicidio de su padre, Edgar Efrén Alférez Agudelo.

El secuestro ocurrió en los mismos predios que reclamaban en restitución los Alférez Fernández. Ellos terminaron viviendo en España, una tierra lejana, donde las costumbres, la cultura, pero sobre todo las personas, eran diferentes para la familia. Estando allí, encontraron un aliciente para volver a su tierra natal, a sus raíces, a lo que años atrás les había sido arrebatado por grupos armados. Una vez promulgada la Ley 1448 de 2011, la familia se enteró del proceso de restitución y decidió intentar recuperar el predio.

En el año 2012 la familia interpuso una demanda para la restitución de tierras ante el Juez Civil del Circuito Especializado en Restitución de Tierras de Villavicencio, y ocho años después, con Sentencia de Tribunal Superior de Bogotá, les concedió la petición.

La directora de la Unidad de Restitución de Tierras Territorial Meta, Viviana Marcela Beltrán, afirma que este es uno de esos casos en los que se ve claramente el efecto de la restitución de tierras.

“En este caso, aunque hubo oposición, se realizó la entrega de dos predios a través de una sentencia proferida el 17 de septiembre de 2018 por el Tribunal Superior Judicial de Bogotá”, sostuvo.