Apuestas por reforestación en Puerto López

Con el aprovechamiento de árboles forestales como el caucho, la siembra de plantas y la liberación de animales, tratan de salvar este pulmón del Meta en Puerto López.

La corporación autónoma Cormacarena y la Gobernación del Meta anunciaron que realizan proyectos, con las que esperan empezar a frenar la deforestación en el departamento, la cuál es una de las más altas del país.

Más de 12.000 árboles sembrados y más de 1.000 animales liberados en la Reserva Natural Privada Yurumí, reportó esta semana la autoridad ambiental, quien mediante un comunicado informó que para la conservación de flora y la protección de fauna silvestre en Puerto López, es vital proteger Yurumí, una Reserva Natural Privada de la Sociedad Civil.

Puerto López
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Este inmenso terreno posee 780 hectáreas de bosques de galería, sabanas inundables y de bosque seco tropical.

La importante alianza con Nicolás Umaña, propietario de la reserva, le ha permitido a la Corporación en los últimos cuatro años, liberar más de 1.000 animales que en algún momento fueron víctimas de tráfico ilegal o encontrados heridos en diferentes zonas del territorio. En el presente año, se han llevado a Yurumí 150 ejemplares de la fauna del departamento.

Andrés García Céspedes, director general de Cormacarena, visitó el municipio conocido como ‘el ombligo de Colombia’ en compañía del secretario de ambiente de la Gobernación del Meta Sergio Iván Muñoz, haciendo uso de la bicicleta como medio de transporte sostenible, con el objetivo de visitar Yurumí para dialogar con Nicolás Umaña, acerca de nuevos proyectos orientados a la educación ambiental.

Puerto López

De otro lado, y como parte de la estrategia ‘Meta Verde’ se desarrolla el apoyo a los bosques forestales para la producción de látex o caucho. Este es uno de los programas insignias de la Gobernación del Meta en su lucha frontal contra la deforestación.

William Cárdenas, un jornalero de 33 años que lleva 15 trabajando en la finca Mata Azul, en Puerto López dijo que los árboles de caucho, de cuatro metros de altura, cuenta que en una hora con la cuchilla de sangrado o ‘Triple siete’, como se conoce su herramienta de trabajo de acero templado y mango de madera, raya más de 1.500 árboles para extraer la resina liquida de color blanco. Es el látex, que gotea y va a caer en una tasa de un litro, en cada vasija por árbol.

La Gobernación del Meta a través de la Secretaría de Ambiente y Cormacarena realizan un trabajo de reforestación de 2.000 árboles bajo dicha estrategia, en áreas ambientalmente estratégicas de la región. En el fondo, se siente identificado con el cuidado de los bosques forestales en este rincón del departamento.

Yurumí – Puerto López

No solo es su lugar de trabajo sino su hogar. Aquí, en esta finca de mil hectáreas, en la vereda Yurimena, vive William con sus dos hijos y su esposa. Todos los días ya está de pie a las 4 de la mañana para cortar árboles de caucho, que científicamente se conocen como Hevea Brasiliensis, originarios de la región amazónica, de los que se obtiene la resina líquida llamada látex.

Mientras William ‘desangra’ cada árbol con sus manos manchadas y cuarteadas por el látex que genera la planta, escucha a Walter Silva. Así hace amena su larga jornada en este rincón verde, que se encuentra cerca de la Reserva Natural Yurumí, un paraíso ambiental de 800 hectáreas. No lo sabe, pero se sorprende con el dato de 2.000 animales nativos de la Orinoquia que la habitan.

Hay más datos que no sabe. Como que el Meta es uno de los departamentos pioneros en la producción de caucho en el país, con 19.003 hectáreas. Le siguen Santander, con 8.827 hectáreas, y el Vichada con 8.486 hectáreas. Solamente en la finca donde vive hay 700 hectáreas en producción.

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