Científico del Meta explica cómo los incendios afectan las nubes y la calidad del aire en la región | Entrevista
- Publicado en Sep 20, 2026
- Sección Entrevistas, Lo Mas Reciente
Frente al deterioro ambiental y las épocas de mala calidad del aire en la región, el investigador advierte sobre el costo del consumismo extremo y la pérdida del equilibrio natural.
Luis Antonio Ladino Moreno (L.L.), es uno de los científicos nacidos en el Meta que sigue conectado con el Llano. Estudio en el Colegio John F Kennedy y en el Colegio Cofrem. Se especializó en física de nubes, en el Swiss Federal Institute of Technology y con posdoctorados en Canadá. Es investigador de la UNAM de México desde hace 10 años.
A propósito de un reciente artículo que escribió en la revista científica internacional Communications Earth & Environment, publicada por Nature, Periódico del Meta (PDM) lo contactó para que nos explicara en qué consiste el estudio realizado y qué le espera a la humanidad con el cambio climático, la inteligencia artificial y las supuestas amenazas contra la vida sobre el planeta.
PDM: No todos los científicos tienen el privilegio de que les publiquen un artículo en la revista Nature, ¿en qué consiste el estudio?
L.L.: Fue un trabajo junto con el Instituto Amazónico de Investigaciones Científicas (Sinchi) y la Universidad Militar Nueva Granada de Colombia. Nos unimos para tratar de entender cómo es que la Amazonía colombiana juega un papel tan importante en el ciclo hidrológico, en las lluvias.
PDM: ¿No se ha medido suficiente el Amazonas?
L.L.: A pesar de que gran parte del territorio colombiano es la Amazonía, no se ha estudiado absolutamente nada, especialmente en este sentido de las lluvias. Lo que hicimos fueron dos campañas de mediciones en El Retorno (Guaviare), que es el noroeste del Amazonas, tratando de entender cómo las partículas que allí se emiten o llegan impactan en la formación de nubes y eventualmente en el ciclo hidrológico, el ciclo del agua.
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PDM: ¿Y qué hallaron?
L.L.: Entonces, lo que encontramos es que en época de lluvias se limpia la atmósfera de cualquier contaminación y el aire en El Guaviare es extremadamente limpio. Nos dimos cuenta que las partículas que se emiten allí o de resuspensión del polvo que hay en los suelos y por las partículas que se generan por las emisiones de los árboles son muy buenos formando las nubes que están muy altas, por encima de 7 kilómetros; nubes que son conformadas netamente por cristales de hielo y estos ayudan muchísimo en la formación del ciclo hidrológico.
PDM: ¿Es la primera vez que se hace este estudio?
L.L.: Es un estudio totalmente novedoso porque sin ánimo de sonar presumido es la primera vez que se estudia este tipo de nubes en todo el Amazonas, incluyendo toda la zona de Brasil, Venezuela, Perú, etcétera. Es la primera vez que se demuestra que las partículas (2:53) que se emiten en el Amazonas pueden impactar la formación de estas nubes que están muy arriba en la tropósfera alta.
PDM: ¿Cuál es la dificultad de hacer este tipo de estudios?
L.L.: En Latinoamérica no se cuenta con esta infraestructura para poder estudiar este tipo de nubes. Nosotros, aquí en México, construimos unas cámaras de nubes especiales para realizar este tipo de estudios. Lo ideal sería con aviones, pero es muy difícil porque las nubes están muy arriba y son extremadamente frías. Se necesitan aviones muy especiales que solamente los tiene la NASA.
PDM: ¿Por qué se realizó en el Guaviare y no tal vez en el Chocó, donde también hay alta lluviosidad?
L.L.: Sí, tienes toda la razón. El Chocó, de hecho, es la zona del mundo donde más llueve. Es una zona muy importante, ahí está el Chorro del Chocó. Pero realmente, cuando yo me acerqué al Sinchi para colaborar con ellos, lo hice por la motivación de ser llanero, sinceramente. Porque ya habíamos realizado un estudio previo allí en Villavicencio y habíamos encontrado que, a diferencia del Chorro del Chocó, que impacta mucho allá en esa parte del Pacífico colombiano, existe otro chorro que es el Chorro del Orinoco, que son vientos de bajo nivel e impactan dramáticamente la calidad del aire en Villavicencio. Hicimos una especie de proyección y sugería que esta contaminación también impactaba al Guaviare.
PDM: ¿Cuál es el aporte de este estudio?
L.L.: Descubrimos que estas partículas que se emiten ahí, localmente, en la época limpia impactan en la formación de nubes. Pero también estudiamos estas mismas nubes cuando hay muchos incendios forestales en todas las sabanas de Venezuela, en la llanura colombiana, lo que es Arauca, Casanare, Meta y Vichada, entre febrero, marzo y abril, y este chorro lo que hace es que arrastra toda esa contaminación hacia allá. Se pronostica que con el cambio climático van a haber más incendios forestales y queríamos sentar una base y tratar de entender cómo esas emisiones, que no son del Amazonas, sino que se generan en Venezuela y en el nororiente de Colombia, son transportados hacia el noroeste del Amazonas. Porque si no hay información, no se puede hacer nada.
PDM: ¿Cómo afecta la formación de estas nubes el polvo que anualmente llegan del desierto del Sahara?
L.L.: Sí, totalmente. En Colombia no se ha estudiado infortunadamente y queremos hacerlo, pero aquí en México sí lo hemos detallado de una manera científica y muy detallada. Hemos estudiado que sí tienen un impacto (muy significativo en la formación de hielo dentro de las nubes y por lo tanto pueden impactar en el ciclo hidrológico. Son partículas externas que son transportadas a grandes distancias, más de 13.000 kilómetros.
PDM: ¿Y en Colombia cómo afectan?
L.L.: En Colombia y en Sudamérica estas intrusiones de polvo del Sahara africano deterioran la calidad del aire, lo cual es negativo. Pero también puede tener un efecto positivo y es que ayudan a formar nubes y si hay nubes, pues hay precipitación, porque para que haya nubes necesitamos partículas de aerosol. Las mismas partículas que nos pueden estar matando y dañando nuestros pulmones son necesarias para que haya nubes. Si no hay partículas de aerosol, no hay nubes y si no hay nubes, no hay agua y si no hay agua, no hay vida.
PDM: Es inevitable tenerlo a usted como físico de nubes y no preguntarle acerca del cambio climático y del impacto del Fenómeno de El Niño. ¿Qué han podido ustedes detectar frente a ese fenómeno?
L.L.: Puntualmente no me dedico a ese estudio porque tiene que ver más con la dinámica de la atmósfera y hay otros colegas que se dedican más a eso. Yo soy microfísico de la atmósfera. El Fenómeno de El Niño, se pronostica, será duro en lo que queda de 2026 y en lo que inicia de 2027 tendrá un impacto muy dramático. Hay que entender que El Niño y el cambio climático son realidades diferentes y es allí donde tenemos que trabajar de la mano la academia, los gobiernos y las entidades ambientales, para proteger a la población civil.
PDM: Los científicos nos dijeron que debíamos cuidar las abejas, ahora ¿cómo debemos cuidar las nubes?
L.L.: Las nubes han estado allí desde que existe este planeta y se forman naturalmente. Existen emisiones de forma natural que vienen de los volcanes, de los océanos, de los árboles, del desierto y que ayudan a formarlas.
El problema es que se ha roto ese equilibrio. La forma como hemos de cuidar de nosotros es de la misma manera como también cuidamos el planeta. Tratando de evitar ese consumismo extremo. Es decir, queremos tener carros, el celular de última moda, la ropa, queremos tenerla de última moda, la utilizamos una vez y la tiramos a las basuras, consumimos combustibles fósiles excesivamente. La contaminación viene del consumo excesivo.
PDM. Villavicencio tiene aún buena calidad de aire…
L.L.: Si bien en Villavicencio hay una buena calidad del aire porque la orografía ayuda muchísimo a que se limpie, hay épocas del año donde los habitantes de Villavicencio están expuestos a una mala calidad del aire, no por culpa de los villavicenses, sino por culpa de los incendios en Venezuela, Arauca y en Casanare. Pero debemos tener esa conciencia ambiental de proteger nuestra ciudad, de proteger nuestro planeta, porque si seguimos de la manera que vamos, pues muy pronto la humanidad va a desaparecer, el planeta va a seguir, no va a desaparecer, pero nosotros como humanidad sí podemos desaparecer.
PDM: ¿Usted cree que la Inteligencia Artificial acabará con el método científico?
L.L.: Hay dos caras: una positiva que es una herramienta muy útil donde puede hacer que las cosas sean más rápidas o haga uno cálculos que antes no se podía hacer o hacer cálculos en un tiempo mucho más corto o hacer proyecciones mucho más amplias. Eso es muy positivo y ya se está utilizando por muchísimos colegas. Pero también hay un impacto negativo. Infortunadamente mucha gente lo está utilizando para mal; mucha de la literatura científica que se está publicando es hecha con herramientas de inteligencia artificial, no hecha por humanos. No es algo real que se hizo siguiendo el protocolo del método científico. Es aquí donde yo creo que tiene que haber una intervención para regular realmente cómo se está utilizando la inteligencia artificial, porque puede ser una herramienta muy poderosa, muy útil, pero bien utilizada. Pero como los seres humanos queremos jugar a ser Dios, ahí es donde se tergiversa y se utiliza para manipulación.
PDM: Un mensaje para los niños que hoy de pronto quieren ser científicos…
L.L.: Yo creo que tenemos que dejar un poquito de lado los celulares. Tenemos que regresar a los libros, a leer realmente, a ver televisión de calidad. Realmente se necesitan muchos científicos y el Meta necesita muchos. Hay muchas becas y no necesariamente el dinero es un obstáculo.
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