Experto brasileño advierte sobre la acumulación de fertilizantes en los suelos de la Orinoquia | Entrevista
- Publicado en Sep 05, 2026
- Sección Entrevistas, Lo Mas Reciente
Durante su paso por Villavicencio, el consultor internacional señaló que la acumulación de fertilizantes ha elevado la salinidad de los terrenos en la Orinoquia. Asegura que la recuperación del campo no vendrá de más insumos sintéticos, sino de la biología capaz de liberar los nutrientes atrapados en la tierra.
Por Jhon Moreno
Cid Simões de Menezes (C.S) es un ingeniero agrónomo brasileño y consultor internacional con más de 25 años de experiencia en agricultura sostenible y regenerativa. Ha desarrollado proyectos en Brasil, Latinoamérica, Europa, Medio Oriente y Asia, enfocados en regeneración de suelos, reducción de insumos químicos y uso de tecnologías sostenibles.
Fue reconocido por la National Geographic Society con el Leader of Modern Agriculture Innovator Award, por su trabajo. Esta semana estuvo en Villavicencio para presentar una ponencia en el Panel Internacional de Agricultura Regenerativa organizado por la Universidad Minuto de Dios.
Periódico del Meta (PDM) dialogó con él para establecer si el Cerrado Brasilero debe seguir siendo un ejemplo para la Orinoquia de tecnificación de la agricultura sin dañar la tierra o, por el contrario, es hora de dar un giro en el enfoque.
PDM: A la Altillanura colombiana siempre la han comparado con el Cerrado Brasilero ¿en realidad se parecen?
C.S.: Sí. Ambos tienen un gran potencial de producción de alimentos, pero debemos ocuparnos ahora de utilizar las herramientas correctas porque estamos llegando a un punto de estagnación (parálisis) en el que los productos químicos ya no funcionan; que los suelos ya no son capaces de producir tanto como antiguamente.
PDM: Usted decía que ambas regiones pasan por un momento de transición…
C.S.: Yo creo que la principal virtud que puede conectar a los dos países es la recuperación de los suelos, es decir, hacer como una corrección biológica del suelo.
PDM: Es decir, la Altillanura copió el modelo de fertilización del Cerrado y ya nos sobrepasamos…
C.S.: Estos suelos ya recibieron tantos fertilizantes y tienen tantos acumulados que llevan un nivel de salinidad que las plantas no pueden vivir más de eso. No es que el suelo no nutre la planta es que sus fertilizantes están fijados en el suelo y solamente la biología, los microorganismos, son capaces de solubilizar nuevamente sus nutrientes y liberarlos para
la planta.
PDM: Es decir, ¿la misma naturaleza revitaliza?
C.S.: Claro. Nadie puso una gota de fertilizante en un bosque y allí los árboles son altos y crecen frondosos; ¿por qué? porque allá hay un sistema de recirculación. Ya que se habla
de economía circular, pues las plantas también necesitan este proceso de reutilización de los nutrientes.
Lea: Presidente de la Sociedad de Ingenieros habla de construcciones, sismos y los grandes retos de Villavicencio | Entrevista
PDM: ¿Cómo se hace eso?
C.S.: En palabras sencillas: una bacteria agarra una molécula de fósforo, por ejemplo, la usa en su proceso, ella muere y ese fósforo queda en el cadáver de la planta. Entonces, podemos nutrir las plantas con el cadáver de los microorganismos. Así es que el bosque nativo lo hace.
PDM: ¿Qué debemos aprender en la Altillanura del Cerrado Brasilero?
C.S.: Tenemos que aprender a ser humildes y aprender más con la naturaleza porque ella tiene las respuestas. El bosque nunca puso un kilo de fertilizante en el bosque, y tenemos
árboles frondosos. Lo que pasa es que el sistema agrícola fue diseñado para buscar la competitividad, a toda costa y esos costos con el tiempo son costos financieros y ambientales. Debemos cambiar la mentalidad y ser un poquito más humildes, aprender con la naturaleza. Los agricultores brasileños ya están enfocados en eso. Creo que Colombia tiene un gran potencial para el mercado de bioinsumos porque este país tiene la mayor biodiversidad del planeta.
PDM: Pero todo esto debe tener una voluntad política, más allá de la voluntad del campesino…
C.S.: Es un proceso integral. Primero, debemos tener a nuestros políticos mirando realmente hacia un futuro sostenible, porque actualmente sus objetivos son de muy corto plazo. Segundo, involucrar al sector académico para demostrar, científicamente que esos productos funcionan, que son una realidad y, tercero, tener el agricultor como un ‘parcero’ del proceso porque el productor es quien va a utilizar esas tecnologías.
PDM: ¿Los científicos que trabajan en la agricultura regenerativa tienen en cuenta el cambio climático?
C.S.: Por supuesto. Hoy, por ejemplo, tenemos protocolos de reducción de nitrógenos en los microorganismos. Es decir, podemos producir una especie de un Nitrógeno biológico capaz de reducir 50% del Nitrógeno químico y para cada kilo de Nitrógeno que se deja de usar en el campo, son casi 10 toneladas de dióxido de carbono. Entonces esas tecnologías impactan directamente en la reducción de los gases con efecto invernadero.
PDM: Le voy a hacer una pregunta incómoda. La inversión que ustedes hacen en investigación deben recuperarla, pero un pequeño campesino no tiene dinero para adquirir acceder a esos avances. ¿Cómo pretenden ustedes hacer la transferencia tecnológica y que los avances no se queden en los grandes productores del agro?
C.S.: No es una pregunta incómoda. Esa es la respuesta de la cual nos ocupamos porque estas tecnologías tienen que estar disponibles para los pequeños y para los grandes productores. Nuestro grupo, a pesar de hacer grandes inversiones en investigación, tenemos una visión a largo plazo y hoy la tecnología se paga por sí sola, es decir, la suma de los beneficios que el productor tiene sobrepone al costo de la tecnología. Estamos hablando de una tecnología muy accesible, de bajo costo, para todos.
PDM: ¿Los beneficios de una agricultura regenerativa se pagan por sí solos?
C.S.: Exacto. Cuando un pequeño productor puede activar los microorganismos, reduce los demás. La tecnología de los microorganismos está disponible para todos desde el pequeño hasta el grande campesino. Desde quien cultiva en la huerta casera hasta una gran industria.
PDM: En el Meta algunos piensan que la productividad de la tierra debe ser a cualquier costo…
C.S.: La agricultura está muy enfocada hacia la productividad, pero como usted dice, a qué costo. Esa es la mentalidad que hay que cambiar. No es aumentar la productividad ni aumentar las ganancias; tenemos que ganar más por hectárea, hacer más dinero por hectárea. No estoy diciendo que ganar dinero es malo. De nada me sirve a aumentar 10 millones mis ganancias si estoy aumentando el costo en 20 millones. Lo ideal es mantener la productividad y bajar costos con la agricultura sostenible, pero muchos productores todavía no entienden.
PDM: ¿Cómo cree que se incorporará la IA en la agricultura?
C.S.: Esa es una excelente pregunta. Estamos viviendo un momento único en la historia de la humanidad. Nunca hubo tantas herramientas que nos permitan profundizar el autoconocimiento y ver cosas que no veíamos antes; la inteligencia artificial era una de ellas. La inteligencia artificial está siendo usada hoy en la agricultura para hacer los análisis de los datos; para predecir dosis; para predecir infecciones de plagas, de enfermedades. Estas tecnologías están disponibles para los productores y no están separadas para para grandes corporaciones. Hoy los productores pueden ir a ChatGPT a obtener esas informaciones que los oriente.
PDM: ¿Entonces la IA como un sistema de información para un campesino?
C.S.: Es que esas informaciones van a guiar el futuro. Ya no irá cualquier persona hasta el cultivo a enseñar al productor porque él tendrá a la mano la inteligencia artificial para cuestionar, antes ellos no podían hacer eso porque carecían de información. La IA permitirá al campesino investigar y eso es lo que nos va a hacer evolucionar.
PDM: ¿Cuál es el principal desafío que tiene la agricultura de la Orinoquia?
C.S.: Yo creo que va a ser el control de enfermedades debido al clima, pues por las variaciones es muy propicio el desarrollo de enfermedades. Pero recuerde: si un mal hongo enferma, un buen hongo también puede curar. Así como creemos que una bacteria nos puede matar, debemos creer que una bacteria nos puede salvar. Esta región tiene potencial para el desarrollo de tecnologías como la de los microorganismos eficientes y hacia eso debería apuntar.
En PERIÓDICO DEL META estamos comprometidos en generar un periodismo de calidad, ajustado a principios de honestidad, transparencia e independencia editorial, los cuales son acogidos por los periodistas y colaboradores de este medio y buscan garantizar la credibilidad de los contenidos ante los distintos públicos. Así mismo, hemos establecido unos parámetros sobre los estándares éticos que buscan prevenir potenciales eventos de fraude, malas prácticas, manejos inadecuados de conflicto de interés y otras situaciones similares que comprometan la veracidad de la información.