Condenado Pastor Gómez, el violador que asesinó a una niña en Barranca de Upía

Pastor Gómez tiene una hija de 13 años y cuando asesinó a la niña cuidaba a su padre de 80 años.

Fiscales de Meta y Caquetá lograron que dos jueces de conocimiento, ubicados en estas regiones, condenaran de manera ejemplar a dos hombres responsables de abusar sexualmente de tres niñas.

El primer caso fue muy sonado en el Meta, cuando el primero de enero del 2019 se conoció que a finales de 2018, en área rural de Barranca,de Upía y Cabuyaro, Pastor Gómez Vaca, un hombre de 37 años de edad violó y asesinó a la niña Angie Lorena Nieto, de 11 años.

Los detalles en este enlace: Se confesó culpable Pastor Gómez Bacca, acusado de asesinar a niña de Barranca de Upía

Un fiscal de la Seccional Meta demostró que la víctima desapareció de su casa, ubicada en un caserío de Barranca de Upía a las 10:30 de la noche del 31 de diciembre de 2018. Tres horas después, en un paraje de la vereda La Embajada del municipio de Cabuyaro, fue encontrado el cuerpo de la niña; sin vida, y con signos de violencia sexual.

Pastor Gómez fue sentenciado a 42 años y 6 meses de prisión tras ser hallado culpable por el abuso sexual y posterior feminicidio de una menor de 11 años.

La Fiscalía señaló al procesado como responsable de los delitos de feminicidio agravado y acceso carnal violento.

Pastor Gómez cuando fue capturado

Los dictámenes de Medicina Legal determinaron que efectivamente la niña fue abusada sexualmente y que además tenía un golpe severo cráneo-encefálico, sin determinar aún si fue antes o después de su muerte.

Abusó de su hija, y también de su hijastra
De otra parte, la Fiscalía informó que se logró que un juez penal del circuito de Florencia (Caquetá), declarara responsable de los delitos de acceso carnal violento agravado en concurso homogéneo sucesivo y en concurso heterogéneo con acto sexual violento agravado, a un hombre que abusó sexualmente de su hija, y también de su hijastra.

El procesado fue condenado a 22 años y 9 meses de prisión y se le impuso inhabilidad para el ejercicio de derechos y funciones públicas. La primera víctima del implicado fue su hijastra, quien sufrió abusos sexuales desde el año 2007, cuando tenía 7 años de edad. Las agresiones se prolongaron hasta el año 2011.

Los sucesos ocurrieron en zona rural de Milán (Caquetá) donde vivían la niña y el agresor, que aprovechaba los momentos a solas para someterla por la fuerza, amenazarla y vulnerarla sexualmente en varias oportunidades.
La segunda víctima fue la propia hija del sentenciado, una menor de 12 años de edad. Como consta en la investigación los abusos en este caso sucedieron entre el 2017 y el 2018, repitiéndose la historia vivida por la hijastra. Esta decisión es de primera instancia y sobre ella proceden los recursos de ley.