Congreso votó la suspensión a la ‘Ley de Garantías’ en época electoral

La ley buscaba impedir que dineros públicos financiaran campañas.

En medio de un intenso debate, el Congreso de la República suspendió  la ‘Ley de Garantías’ que congelaba la contratación pública en época de elecciones.

La normatividad, inicialmente creada para impedir que con los recursos públicos se financiaran campañas a través de contratos, terminó temporalmente la noche del martes con una votación en plenaria del Senado de 54 votos a favor y 30 en contra, lo que indica que no todos los senadores estaban, por lo que también hubo controversia.

Lea también: Colombia y Brasil, por mayor desarrollo agroindustrial

Mientras tanto, después de las 10 de la noche, en la Cámara de Representantes, los parlamentarios avalaron la medida de tumbar la ‘Ley de Garantías’. Allí, la votación fue mayoritaria, con 98 votos por el sí.

El representante del Meta, Jaime Rodriguez, advirtió que la Ley de Garantías no se ha caído pues lo que se está discutiendo es la ley de presupuesto, ennla que se autoriza a los mandatarios a contratar para poder ejecutar los dineros de trasferencias de la Nación.

En la práctica, aunque había restricción de contratación con dicha ley, los gobernantes en las regiones se las arreglaron estos años para poner su maquinaria al servicio de sus candidatos, mediante la contratación de personal en las oficinas públicas que terminaron ayudando en las campañas, desatendiendo sus obligaciones con la entidad.

Lea: 51 de 224 listas son de jóvenes independientes para Consejos de Juventudes

Uno de los argumentos que usaron los proponentes de suspender la ley es que se necesita reactivar la economía tras el confinamiento de la pandemia y en muchas regiones es el Estado el que dinamiza las economías mediante las obras y personal que contrate, lo que es injusto pues estos procesos se paralizan hasta 5 meses.

En septiembre pasado, varios de los precandidatos presidenciales no vieron con buenos ojos la revocatoria de la normatividad, y coincidieron con los críticos al interior del Congreso que lo calificaron como un ”mico”.