Rompiendo estigmas por las paz

La comunidad priorizó el mejoramiento del Centro de Integración Comunitario, el cual fue entregado en el cierre del Modelo de Reintegración Comunitaria ‘Delirio por la paz’.
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Trabajando con y por la comunidad, un grupo de desmovilizados logró reintegrarse a la sociedad en un barrio de Villavicencio

El barrio El Delirio, en el sector de Covisan, al oriente de Villavicencio, es uno de esos asentamientos urbanos olvidados por los gobiernos de turno. Allí, la inseguridad, el desempleo, los malos servicios públicos y la falta de escenarios deportivos y comunitarios entre otras deficiencias, son algunos de los problemas que aquejan a esta comunidad de cerca de 15.000 habitantes, muchos de ellos provenientes de zonas golpeadas por el conflicto armado.

Hasta allí llegó Nadia Rico, una excombatiente que después de 10 años de militancia en las Farc y de ser capturada, decidió acogerse a los beneficios que le entregaba el Gobierno Nacional a través de la Agencia para la Reincorporación y la Normalización (ARN).

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Nadia lleva dos años en este proceso del que dice no fue fácil al comienzo y asegura que al principio los lugareños le recriminaban su trasegar por las Farc “fue duro para mí pues la gente me señalaba de guerrillera, me decían que nosotros éramos malos”.

Ese señalamiento Nadia lo fue desvirtuando con su accionar; las capacitaciones que recibió en el marco del Modelo de Reintegración Comunitaria (MRC), denominado ‘Delirio por la Paz’, fueron fundamentales a la hora de lograr procesos de reconciliación y confianza con sus vecinos.

Y es que este proceso es una estrategia de la ARN, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), y la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) que consiste en la intervención comunitaria a lugares en los que conviven las personas en proceso de reintegración para generar acciones que impacten positivamente a estas comunidades.

“Este proceso en esencia tiene un componente de diagnóstico comunitario, se concerta con la comunidad cuáles son las acciones más urgentes en materia de reconciliación, derechos humanos de participación ciudadana y de inclusión”, asegura Andrés Sacristán, quien es el enlace coordinación del Grupo Territorial Meta y Orinoquia.

Sacristán asegura que de este modo se van construyendo sinergias entre la población que ha dejado las armas y las comunidades: “buscamos a través de este Modelo brindar una respuesta a una necesidad comunal, integrar a estas dos poblaciones y promover escenarios de reconciliación”.

Para Sacristán, el tema de la estigmatización y del rechazo que en algunas ocasiones se da sobre la población que ha dejado las armas es justamente el desconocimiento de las historias humanas de los ex combatientes “conocer esas narrativas sobre el conflicto, ha permitido trabajar para crear espacios de Reconciliación”, aseguró.

Y es mediante esta sinergia que Nadia, al igual que otros excombatientes, lograron romper ese estigma con el que llegaron a El Delirio. Allí, junto a cerca de 50 lugareños participaron en talleres sobre habilidades ciudadanas, actividades de urbanismo, limpieza de parques, como también del mejoramiento y adecuación del centro de integración comunitario, entre otras acciones.

Sin embargo, lo que más alegría le produjo a Nadia fue participar en la elaboración de un gran mural que adorna el centro de integración comunitario.  Esto le permitió interactuar con aquellas personas que antes la señalaban de guerrillera. “Para mí fue una experiencia muy buena porque aprendí muchas cosas sobre convivencia y lo mejor de todo es que ya no me dicen guerrillera, ahora me llaman por ni nombre, o vecina”, dice entre risas.

Para la OIM las comunidades son un punto clave para promover la integración, la sostenibilidad y la legalidad de los excombatientes.

“Nuestra misión es apoyar los procesos de fortalecimiento de las capacidades endógenas de las comunidades, sabemos que si el capital social no se apalanca desde las comunidades es muy difícil que la reintegración de los excombatientes sea sostenible”, así lo asegura Camila Sabogal, Gerente en Reintegración Social y Comunitaria de la OIM.

El éxito de este modelo es el establecimiento de relaciones de confianza internamente en la comunidad y hacia el Estado, la cual se logra a partir de concretar lo acordado, como lo fue en El Delirio con la adecuación del centro de integración comunitario.

“Si a lo largo el proceso la gente va viendo que lo que se va acordando se va materializando, la gente tiene más confianza” aseguró Camila Sabogal, gerente en Reintegración Social y Comunitaria de la OIM

El mejor de los ‘parches’

Grupo de jóvenes de El Delirio, en Villavicencio y que hacen parte de ‘El Parche Comunitario’, un medio de comunicación alternativo que narra historias positivas de ese sector de la capital del Meta

Luego de la realización del diagnóstico se evidenció que el barrio El Delirio en el sector de Covisan, era fuertemente estigmatizado por las dinámicas sociales. Ante este resultado, el Modelo de Reintegración Comunitaria, decidió trabajar con un grupo de 20 niños y jóvenes entre los 8 y los 17 años de edad, quienes a través de las redes sociales muestran las buenas noticias generadas en su barrio.

Así nace el primer colectivo de comunicación para el desarrollo en Villavicencio, el cual denominaron “El Parche Comunicativo”, una iniciativa que intenta paso a paso demostrar que en El Delirio hay gente buena y emprendedora que trabaja por el bienestar de su comunidad y el desarrollo de la ciudad.

Pasos para la reconciliación

En la iniciativa ‘Delirio por la Paz, se desarrolló un diagnóstico para conocer las necesidades de las comunidades relacionadas con la convivencia. Posteriormente se adelantó un proceso de capacitación, paralelo a la construcción de un proyecto comunitario. Finalmente hay un periodo de evaluación y de materialización de alianzas con instituciones como Corcumvi, el Imder, la Alcaldía y la Gobernación, para lograr una oferta permanente en formación deportiva y musical.

A través de este modelo se logró la entrega de instrumentos de formación musical y de implementos deportivos para el aprovechamiento del tiempo libre.

 

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