El renacer de Javier Eduardo

“Soy artista profesional y abogado en mis tiempos libres”

Par Javier Eduardo, lanzarse como intérprete fue un momento crucial, pues desde muy joven compartió tarima con artistas de la talla de Aries Vigoth y Reynaldo Armas, sin embargo, sabía que si mezclaba su talento, romanticismo y agilidad con las letras iba a llegar lejos.

Por tal razón, en 2011 inició la grabación de su disco ‘A mi estilo y mi manera’, que no es otra cosa que la bitácora de su esencia como persona: “Desde que decidí grabar mi primer disco no hubo quién me detuviera de querer hacer música”, dijo, al tiempo que anunciaba que está trabajado en su segundo trabajo discográfico llamado ‘El amor de los amores’.

Desde ese entonces, el artista llanero ha trabajado en dar a conocer su trabajo discográfico, y con mucha paciencia le ha dedicado a cada sencillo el tiempo necesario, pues no quiere que ninguna de sus letras pasen al olvido, o se conviertan en una cifra más.
A la par con su carrera musical, Javier Eduardo también es abogado, y curiosamente la música lo llevó a ese camino, pues fue a través de ella que pagó su carrera universitaria. Aldana, durante años ha ejercido como abogado en entidades del Estado.

En 2017, un acontecimiento sacudió su carrera, no solo como artista sino en el plano personal. Al abogado, quien en ese entonces trabajaba como funcionario en la Fiscalía, y a otros 26 funcionarios la Fiscalía General de la Nación le abrió investigación por presuntamente pertenecer a un carrusel de corrupción que estaría traficando fallos judiciales en el departamento.

Sin entrar en detalles específicos, se trató de una decisión de carácter provisional, al archivar un caso por atipicidad. Para el caso, y según el proceso, este correspondía a un caso civil, apartado de lo penal.

Para ese entonces, el Fiscal General de la Nación, Néstor Humberto Martínez, tomó distintos casos en todo el departamento, e indicó que supuestamente conformaban una red criminal y por ello fueron capturados.

Desde el 30 de junio de 2017 estuvo 34 días entre las celdas y los juzgados. Con la confianza en sus actos demostró a la Jueza de Control de Garantías, con todas las pruebas a su favor, que no pertenecía a ninguna red criminal, ni de corrupción, y que actuó siempre conforme al ordenamiento jurídico. Sin embargo no se le concedió la libertad, pues Martínez anunció a los jueces que si otorgaban libertades en este proceso, serían investigados por prevaricato, dado esto, obtuvo medida de aseguramiento domiciliaria hasta diciembre, cuando recibió su libertad.

Durante este proceso, Javier entendió quiénes eran sus verdaderos amigos, y sus verdaderos amores. Siguió creyendo en él, en su música, aprendió a querer más lo que la vida le ha dado: “no fue fácil estar en una celda, recibiendo comida en malas condiciones. Aprendí a no ser tan confiado, a valorar lo que se tiene, y sobre todo mi carrera musical. Sí me enriquecí pero en lo espiritual y personal”.

Por el momento, continúa vinculado al proceso, y está siendo investigado por el Tribunal Superior de Villavicencio, y está a la espera del Juicio en el que espera salir absuelto. Entre tanto, asegura que su carrera musical no se vio afectada, ya que compuso muchas canciones, y sin quererlo se dio a conocer más.

En 2016 inició el proceso de divorcio con su esposa, la unión finiquitó en marzo de 2017. Hoy agradece a sus amigos, familiares, colegas y seguidores por el apoyo en el 2017, pues sin duda, fue un año lleno de altibajos y tropiezos, pero siempre con devoción a Dios.

Javier Eduardo vive en función de su carrera musical, y de Laura Verónica, su gran amor, su hija de ocho años, con quien comparte el gusto por la música y de quién aprende todos los días, en ella comprendió la incondicionalidad del amor y la transparencia del cariño.

Su nuevo trabajo discográfico, será la mejor versión de sus vivencias, y así el público va a comprender qué pasó en la vida del artista, pues a través de sus letras contará muchas historias.