Enfermedades ‘regresan’ a clases

Al pasar más tiempo en la escuela, los niños y jóvenes que están en ambientes cerrados como los salones empiezan a compartir virus  y por eso se originan algunos cuadros clínicos.

En época de regreso a clases son varias las enfermedades infecciosas que se pueden transmitir  en los jardines de infantes, escuelas y en los colegios. Para cuidar la salud de los niños en el ámbito escolar es necesario prevenirlas y evitar su contagio a través de medidas apropiadas.

Hasta una enfermedad vírica por semana pueden contraer los niños cuando vuelven a su rutina escolar y pese a que por lo general se tratan de cuadros leves y de fácil resolución, que raramente presentan complicaciones, su alta frecuencia y la vulnerabilidad de los pequeños hace que sus papás se preocupen.

De hecho la primera jornada nacional de vacunación que se realizó el pasado fin de semana, además de completar los cuadros de vacunas en los más pequeños, tenía como objetivo ayudar a prevenir estas enfermedades que suelen presentarse al inicio de la temporada escolar. 

Niños y niñas fueron inmunizados contra poliomielitis, difteria, tétanos, tosferina, enfermedad diarreica aguda por rotavirus, neumonías, bronconeumonías, otitis, hepatitis A y B, sarampión, rubéola, parotiditis, varicela y fiebre amarilla. Precisamente estas son los males que primero acostumbran a atacar a la población infantil al regreso a las clases.

Los médicos opinan que las infecciones más frecuentes de consulta recién empiezan a estudiar los niños en jardines de infantes y en colegios son infecciones respiratorias como faringitis, bronquiolitis, gripe, resfríos y neumonía, al igual que dolencias estomacales por parásitos. Sin embargo aquí le decimos, de acuerdo a Laura Jiménez, del portal en internet Guía del niño, cuáles son las enfermedades más comunes, para que usted esté preparado:

  1. Gripa y faringitis

Se consideran dos de las infecciones de las vías altas más frecuentes y, pese a que hablemos de infección, no todas requieren de tratamiento antibiótico. Los síntomas pasan por la fiebre, congestión nasal y, en algunos casos, inapetencia y vómitos. En el caso de la faringitis toda esta sintomatología se acompaña de dolor de garganta y tos expectorante, con flemas.

El único tratamiento indicado es controlar la fiebre y malestar general, dar líquidos. No medicarse, pues los mecanismos de defensa del cuerpo deben evitar que la infección penetre en zonas más profundas del cuerpo. Sólo cuando estos sean demasiado intensos y dificulten la respiración de tu hijo consulte al pediatra.

  • Infecciones de oído

La otitis en edad escolar puede originarse en la acumulación de mocos en la trompa de Eustaquio tras un cuadro infeccioso respiratorio. Puede presentar mocos, ruidos en la garganta, fiebre y dolor de oídos. Los médicos consideran que muchas de ellas deben tener solución espontánea en dos o tres días con un tratamiento de gotas antiinflamatorias. En algunos casos es necesario administrar un antibiótico.

  • Conjuntivitis

Se da cuando la membrana que envuelve el ojo por la parte blanca y la zona interior del párpado se inflaman. Acostumbra a atacar a los más niños por una alergia o infección. La irritación produce rojez y el ojo aumenta la producción de lágrimas como mecanismo de defensa para limpiarse. Y es precisamente con estas lágrimas con quien puede producirse el problema cuando estas se sobreinfectan, aparecen legañas y se nota la sensación de tener arenilla en el ojo. El tratamiento pasa por aplicar antibiótico durante una semana. Daremos la infección por curada cuando el niño se levante dos días sin secreciones legañosas y con ojos normales.

  • Gastroenteritis

Es bastante frecuente tanto en la escuela infantil como en los primeros años de colegio. La más habitual es la causada por rotavirus, una infección que se va reduciendo gracias al empleo de la vacuna. Se manifiesta con diarrea, vómitos, fiebre, dolor abdominal y sangre y moco en las heces, en algunos casos.

Como la transmisión es muy sencilla, hay que extremar las medidas de higiene. Además, ofrece al niño una buena hidratación y dieta astringente. No conviene que se quede sin comer. Los probióticos son un buen recurso en estos casos para aumentar la flora intestinal y disminuir los gérmenes patógenos.

  • Roseola

El exantema súbito se conoce también como roseola o sexta enfermedad porque se descubrió después de otras cinco enfermedades exantémicas: el sarampión, la escarlatina, la rubéola, la varicela y el megaloeritema. Aparece con un cuadro de fiebre muy alta que puede alcanzar los 40,5 ºC y, unos días después, con una erupción cutánea que empieza en el tronco y se extiende a las extremidades.

La erupción está formada por pequeños puntitos rosados que no suelen picar y se mantienen entre tres y siete días durante los cuales la fiebre va bajando poco a poco. Además tendrá bastantes mocos, dolor de garganta y enrojecimiento de ojos.

La enfermedad se cura por sí sola sin tratamiento y sin complicaciones. Lo único que puedes darle es un antitérmico para bajarle la fiebre.