Expedición para estudiar toninas del Meta

La quinta edición de la Expedición Binacional Toninas del Meta, tuvo como objetivo revisar el estado de salud de las toninas y realizar una estimación de abundancia de las aves y peces que habitan por el río Meta.

Un equipo de investigadores, liderado por el biólogo Fernando Trujillo, director científico de la Fundación Omacha, y la médica veterinaria María Jimena Valderrama, tomaron muestras de tejido y sangre a seis delfines rosados hembras del río Orinoco, con el fin de evaluar parámetros de hematología, bioquímica sanguínea, genética y concentración de mercurio.

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La expedición, a cargo de la Fundación Omacha, WWF Colombia y Whitley Fund for Nature, comenzó el 24 de noviembre del 2022 desde Puerto Carreño (Vichada) hasta Puerto Gaitán, con un recorrido de 624 kilómetros aproximadamente.

Los resultados preliminares arrojaron que la tasa de densidad es baja comparada a otras regiones, según este conteo, hay 162 toninas en el río Meta. Sin embargo, se deben esperar los resultados finales que permitan establecer las tendencias poblacionales.

Los resultados que se obtengan de esta expedición serán comparados con las ediciones anteriores en 2006, 2009, 2012 y 2018, para determinar si la población de toninas ha aumentado, disminuido o mantenido al pasar de los años. Aunque se tiene hipótesis de que ha bajado, Trujillo recalcó que deben ser cuidadosos con los últimos análisis, debido a que las condiciones en las que se realizó la expedición fueron diferentes a las otras.

Este nuevo conteo que hicimos puede cambiar esa tendencia positiva y mostrar una negativa, pero aquí tenemos que ser cuidadosos con la interpretación, porque si bien tratamos de hacer las expediciones en la misma época climática, en esta ocasión, las fuertes lluvias en los Andes por el fenómeno de La Niña ocasionaron que los niveles del río Meta estuvieran más altos. Navegamos por el cauce principal del río y no por los canales laterales, en donde también hay delfines. Con el grupo de aves y de peces y algunas salidas en lancha, registramos grupos de 7 y 9 delfines en pequeñas confluencias, en pequeños canales. Por ello, tenemos que ser cuidadosos con los resultados de este último conteo”, dijo el científico.

Aves y peces

Durante la expedición se realizó un inventario de peces y aves que habitan en estos ecosistemas. La cuenca del Orinoco tiene un área de 10’830.440 hectáreas y es la segunda cuenca nacional con mayor riqueza, pues la diversidad de características geológicas, fisiográficas, climáticas y fisicoquímicas que se encuentra en la red hídrica, permite que sea un río con condiciones propicias para las cerca de 658 especies de peces registradas.

Los doctores de la Universidad del Tolima, Francisco Villa y Cristhian Conde, fueron los encargados de liderar el estudio de los peces. Para realizar las muestras utilizaron redes de fondo, de enmalle y de arrastre, y se ubicaron en 18 estaciones, entre playas, islas y caños del río. Así como sucedió con el estudio de las toninas, el estudio de los peces también se vio afectado por el clima, sin embargo, Villa aseguró que obtuvieron muestras interesantes.

Obtuvimos muestras interesantes, en comparación con años anteriores. La diversidad estuvo un poco más baja, debido a que el río tiene más caudal del esperado para este momento del año. En una época más seca, probablemente, tendríamos una mayor riqueza. Posiblemente hemos colectado cerca de 150 especies. Afortunadamente, la periodicidad con la que se vienen realizando estas expediciones permite, en el mediano plazo, unos datos sólidos para establecer y mejorar programas de conservación y uso sostenible”, explicó Francisco Villa.

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Los hallazgos fueron importantes, aunque algunas estaciones se encontraban en un estado precario. Lograron observar a dos especies que no se habían visto desde hacía casi 30 años. Estas especies son el chamicero del Orinoco (Synallaxis beverlyae) y el tiranuelo coludo (Stigmatura napensis).

Tuvimos hallazgos importantes. Además de las grandes bandadas de aves acuáticas y algunas otras especies propias de estos ecosistemas, avistamos al chamicero del Orinoco y al tiranuelo coludo. Ambas son aves especialistas de islas, de las que se conoce muy poco. Solo un puñado de personas las han observado y no se tenía registro de ellas desde hacía casi 30 años”, explicó el Doctor Naranjo.

Finalmente, los expertos mencionan la notable disminución de la cantidad de chigüiros, venados o primates, y el deterioro de los hábitats como consecuencia de la contaminación por vertimientos de centros urbanos e industria petrolera, por la minería y la expansión de la agricultura industrial.

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