Óscar Donny Gómez : ‘transmitir con la verdad, es la clave’

Óscar Donny Gómez es uno de los referentes del periodismo deportivo en el Meta. Su preparación como profesor, le dieron autoridad para hablar desde las aulas de clase y desde los micrófonos.

Óscar Donny Gómez no es solo uno de los pioneros de la radio deportiva en el Meta sino que por más de tres décadas se dedicó a la docencia de la Educación Física.

Hasta no hace mucho se le veía subir la vereda El Carmen, en Villavicencio, con la energía que le dejaron de herencia más de 36 años dedicados a la actividad deportiva. Claro, casi toda su vida se la dedicó a ser licenciado de Educación Física y dar clases a las nuevas generaciones de deportistas.

De hecho, Óscar Donny Gómez se tiene bien ganado el apodo de ‘El Profe’,  porque por sus procesos de formación pasaron deportistas como la primera llanera que asistió a unos Juegos Olímpicos, Natalia Sánchez, muchos otros que se dedicaron al deporte como profesión.

Entre tantos recuerdos que tiene, la memoria a veces le juega malas pasadas para acordarse y traer al presente algunas experiencias de su vida. Pero, al contrario, se mantienen las vivencias que le causan algo de nostalgia, como aquella ocasión en la que por primera vez un periodista, llamado Elías Ángel, le dejó hablar a través de un micrófono en Radio Macarena, en la capital del Meta. Fue cuando se convirtió en periodista deportivo.

“Fue en abril de 1973. Tenía muchos nervios, pero también estaba muy emocionado. Debía hablar de atletismo, así que me imaginaba a Víctor Mora (que por aquella época era el ídolo del deporte en Colombia) y me iba llegando la luz para hablar”, dice.

Aunque había más periodistas deportivos en la época como Rogelio Gómez, Rolfe Hugo Buitrago o Héctor Julio Chaparro, “que eran los ‘mandacallar’ en la radio” como dice ‘El Profe’, casi un año después de aquella primera incursión en radio, pasó a tener su propio espacio: Superdeportivo, el programa que duró más de 30 años al aire.

Y pasaron 12 años más para ganarse la confianza de la organización deportiva y sus colegas, y ser el encargado de la prensa y las transmisiones de los XII Juegos Deportivos Nacionales de Colombia en 1985, que se realizaron en Villavicencio.

“Nunca había tenido tanta plata junta. Con esa jefatura de prensa pagamos todas las deudas y nos alcanzó para comprar cosas”, recuerda entre risas ‘El Profe’.

Sin embargo, como los buenos deportistas, estar en radio y ganarse la credibilidad era apenas la culminación de un ciclo, producto de una etapa en la que antes había tenido mucho esfuerzo, disciplina y, sobretodo, bastante preparación.

“Para ser periodista deportivo yo cumplí todas las etapas: me gradué de licenciado en Educación Física, dicté clases, me especialicé en deporte; fui técnico y luego sí llegué a ser comentarista deportivo. Siempre el deporte me gustó y lo practiqué, desde ajedrez, pasando por ciclismo, atletismo, pesas. El fútbol, casi no me interesó, pero por cosas del destino terminé siendo técnico y hasta campeón con un equipo”, cuenta Gómez.

 

Transmisiones

Pero es el fútbol el que lo ha perseguido a él, porque mientras habla de la elasticidad del voleibol (según él, uno de los deportes más bonitos); la alegría que da una mecha en el tejo o lo integral del atletismo, el recuerdo de su mejor transmisión lo remite de nuevo con el fútbol y un partido por las eliminatorias del Mundial Francia 98, en La Bombonera de Buenos Aires (Argentina), con la Selección Colombia.

Aunque, tuvo la dirección de transmisiones de aquellos Juegos Nacionales, dice que nada se compara con estar en La Bombonera con un ruido ensordecedor y estar allá para contárselo a los oyentes en directo. Eso tampoco se compara con lo que muchos consideran fue la primera transmisión deportiva, fuera del departamento.

“No recuerdo bien, pero fue antes de los Juegos Nacionales. Era una carrera atlética en San Andrés. Si hoy es difícil salir por celular desde allá, imagínese en esa época hacer una transmisión en directo por teléfono fijo”, dice.

Y de aquellas transmisiones también le quedan recuerdos de las grandes gestas deportivas de los llaneros, aunque una de ellas la vea con la subjetividad de que el protagonista fue su propio hijo.

“No es por ser mi hijo, pero cuando Oscar Arbey Gómez ganó por primera vez para el Meta un Campeonato Nacional de Atletismo para menores en Jumbo (Valle), fue muy emocionante pero mejor aún poder transmitirlo en directo”, asegura Oscar Donny.

Para ‘El Profe’, la filosofía de comunicar va más allá de estar detrás de un micrófono   y trasciende a la enseñanza: “Créame que transmitir con la verdad es la clave (…) usted no sabe lo emocionante que es tener una deportista como Natalia Sánchez  que evoluciona durante cinco años, que gana y culmina con ser la primera gimnasta colombiana en llegar a unos Juegos Olímpicos. Yo viví ese proceso”.

El deporte ha estado ligado a sus alegrías y a sus tristezas, como aquél amargo episodio en que, por intentar colarse a un partido de baloncesto en el Coliseo Álvaro Mesa Amaya, un guardia de seguridad le disparó a uno de su mejores amigos y o mató.

Con 44 años de experiencia, como comunicador, piensa que los periodistas deportivos no se deben meter en la vida privada de los deportistas, como muchas veces sucede, y deben respetar sus fuentes. Y como profesor opina que la ocupación del tiempo libre de los niños y jóvenes, mediante el deporte, la actividad física o la recreación son claves en su formación integral.

Sus experiencias, anécdotas y apuntes deportivos quiere recogerlos en un escrito que ojalá algún día se conviertan en libro. Y aunque ya no sube a la vereda El Carmen, pues una afección cardiaca se lo prohibió, eso no lo ha doblegado y sigue madrugando a hacer ejercicio en un gimnasio todas las mañanas. Se mantendrá pensando y haciendo deporte hasta el último aliento.