Oso carroñero

Un artículo científico reportó nuevo conocimiento sobre hábitos carroñeros del oso andino, más conocido como oso de anteojos y que habita el Parque Chingaza.

El equipo del Parque Nacional Natural Chingaza tiene un largo recorrido en investigación y monitoreo de la presencia y hábitos de comportamiento del oso andino dentro del área protegida y en su zona de influencia. Fruto de este esfuerzo es el artículo ‘No se alimenta solo: patrones temporales y potenciales comportamientos sociales de carroñería del oso andino’ (En inglés ‘Not eating alone: Andean bear time patterns and potential social scavenging behaviors’).

El artículo es el resultado del trabajo articulador entre la línea de investigación y monitoreo del Parque, la ONG Proyecto de Conservación de Aguas y Tierras – ProCAT, y los propietarios de semovientes en zonas limítrofes con San Juanito, El Calvario (Meta),  Choachí y Guasca (Cundinamarca). La investigación se realizó durante aproximadamente tres años, del 2013 al 2016, durante los cuales se registraron y analizaron diferentes eventos de consumo de carroña por parte del oso y se instalaron cámaras trampa que permitieron obtener registros claros para la investigación.

Los registros reafirmaron el consumo de carroña por parte del oso y detallaron el comportamiento social de diferentes individuos los cuales no muestran actitudes de agresión o defensa durante su momento de alimentación.

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Las imágenes soportan la hipótesis de que varios individuos pueden alimentarse de un mismo cuerpo en descomposición, y que los osos no siempre depredan el ganado sino que pueden carroñar semovientes que han muerto por enfermedades o debido a condiciones inadecuadas de tenencia en los espacios circundantes a las áreas protegidas (como baja vigilancia o accidentes por tránsito en terrenos inestables). Evidencian también que los osos se alimentan de carroña principalmente en las mañanas y en menor grado durante el final de la tarde.

Los autores

Una de las autoras del artículo, Ángela Parra Romero dice que “al mostrar y compartir los registros con las familias propietarias del ganado se evidenció que diferentes osos pueden consumir el mismo cadáver simultáneamente o en diferentes momentos, por tanto, hicieron conciencia de que para evitar nuevos eventos de depredación, no sirve tomar acciones de retaliación sobre el primer oso que encuentran en sus fincas.

Además resaltaron el papel que desempeña el oso en la descomposición y manejo de animales muertos, evitando situaciones de contaminación de fuentes de agua o suelo. Este proceso generó un espacio de socialización e intercambio sobre el conocimiento tradicional y científico del oso andino entre las comunidades participantes y el personal del área protegida, motivándolos a reportar a las autoridades ambientales los eventos de interacción con el oso. Así mismo, gracias a este trabajo con la comunidad, incluso fue posible la vinculación al equipo del Parque Chingaza de uno de los propietarios que reportaron un evento de interacción con el oso, y quien actualmente usa con orgullo la camisa de la gente de la conservación”.

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Otro de los autores de la publicación, Iván Mauricio Vela-Vargas, investigador asociado de la ONG  ProCAT Colombia, manifiesta que “este tipo de publicaciones permite conocer los hábitos y llenar los vacíos de conocimiento sobre el oso andino, una especie carismática, cuya historia natural es aún desconocida, debido a sus hábitos crípticos y el difícil acceso a las áreas donde se distribuye en nuestro país. Las publicaciones sobre la historia natural de las especies permiten un mayor entendimiento de sus hábitos, sus movimientos y comportamientos, lo cual da más herramientas para mejora los planes de conservación, manejo y monitoreo. Son además fundamentales para entender la biología básica de las especies, además de soportar los procesos de investigación que las áreas protegidas vienen realizando. Esta información también sirve de soporte para investigaciones más complejas que se realicen en el futuro y que ayuden a conocer, entender y conservar toda la biodiversidad que albergan nuestros parques nacionales”.

DATO VITAL

La Dirección de Parques Naturales informó que el Parque Chingaza continuará generando aportes a la investigación de todas las especies presentes en el área protegida para su conservación. “El objetivo es que todos los colombianos aprendamos cada vez más de las plantas y animales con los que cohabitamos el territorio”, expresó la entidad mediante un comunicado.