Pandemia, picos y deudas, lo que viene para el 2022

La economía podría crecer en 2022 impulsada por la inversión y el consumo privado, mientras que se desaceleraría el consumo público.

El equipo económico del Bbva Research, una de las firmas analíticas con más credibilidad, ajustó las proyecciones para la economía colombiana, tras el cierre del primer semestre y en el que estimó que el PIB será de 7,5% para el cierre del 2021 y de 4% para el próximo año.

De acuerdo a esos análisis, el resultado de 2021 estaría impulsado por la demanda interna, sin embargo, advierte que factores externos y locales presionan la inflación al alza, lo que puede amenazar la recuperación económica, lo que dejaría una inflación en 2021 en 4,7% y en 2022 en 3,6%.

No obstante, para muchos expertos en manejo de la economía, una de las primeras conclusiones que dejó el primer semestre, luego de más de un año de confinamientos y pandemia, es que Colombia ha mostrado resiliencia ante la crisis, tanto que la economía del primer trimestre terminó creciendo positivamente.

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“La recuperación de la economía colombiana se consolidó en la primera parte del año. Vimos un mejor comportamiento del consumo y de la inversión, impulsados por ganancias en el ahorro privado. También, una mejor demanda externa que jalonó nuestra actividad en los primeros seis meses del año”, aseguró al diario la República, Juana Téllez, economista jefe de Bbva Research para Colombia.

De acuerdo al informe del Bbva, el empleo se encuentra rezagado a la actividad, sin embargo se comienzan a observar señales de recuperación del mercado laboral. Los ingresos de los hogares cayeron de forma significativa en 2020, en especial en los grupos poblacionales de menores ingresos. La pérdida de empleo explicó en forma importante la caída ingresos.

Una de las conclusiones que arroja el análisis es que algunos de los principales subsidios en Colombia están mal focalizados y llevan a que el efecto de redistribución del Gobierno sea nulo y que aunque el Gobierno logró aumentar las transferencias monetarias directas a los más vulnerables, la pobreza y el índice GINI incrementaron considerablemente para el 2020.

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Aunque para esos meses se tienen previstas nuevas jornadas de protestas, Daniel Velandia, jefe economista de Credicorp Capital, indicó que “la economía se va a ir mejorando y la tensión social va a ir apagándose a paso lento, esperando que el Gobierno atienda las demandas sensatas de quienes protestan”.

Sin embargo, esa tensión social podría ser una amenaza para el mediano futuro, ya que implica una mayor incertidumbre política, además sumando que para mayo del 2022 habrá elecciones presidenciales en el país y la polarización estará en mayores niveles que los actuales.

Para el blog económico Solunion, en el Índice de Facilidad para Hacer Negocios del Banco Mundial, Colombia ocupa el tercer lugar en América Latina (67 de 190 en todo el mundo), perdiendo su segundo lugar en la región frente a México (con Chile en la primera posición). Sin embargo, siguen existiendo deficiencias en las áreas del estado de derecho, el comercio transfronterizo, el cumplimiento de los contratos y el pago de impuestos.

El empleo

Según el DANE, la economía colombiana registró un crecimiento de 17,6% anual para el segundo trimestre de este año, gracias a sectores como el comercio, transporte, alojamiento y servicios de comida, industrias manufactureras y actividades artísticas, de entretenimiento y recreación.

Luego de la crisis por la Covid-19, la recuperación de empleo ha sido una de las más lentas a pesar de los esfuerzos realizados por privados tras adquirir dosis para su talento humano con el fin de apoyar el plan de vacunación nacional y de paso reactivar la economía del país.

La tasa de desempleo se ubicó en 14% durante el primer semestre del año y cerró con más de 9 millones 745.000 empleados formales. Por otra parte, los sectores que agregaron más puestos de trabajo en Colombia en los primeros seis meses del 2021 fueron los servicios profesionales, científicos y técnicos (801.000), servicios administrativos (667.000) y, finalmente, restaurantes y servicios de comida (250.000).

Las deudas

Para este mismo portal de análisis económico, el comportamiento de pago de las empresas nacionales se ha ido deteriorando. El DSO (periodo medio de cobro – Days Sales Outstanding) sigue siendo elevado y los retrasos en los pagos se producen con frecuencia.

Los costos procesales y las demoras son importantes, por lo que los procedimientos judiciales deben evitarse en general. Por otro lado, el sistema judicial tiene demasiados requisitos para aceptar títulos de seguridad.

“Cuando se trata de deudores insolventes, el cobro de la deuda es un verdadero desafío y, en general, negociar el pago durante la fase de acción judicial previa sigue siendo la alternativa más eficaz”, expresó Solunion.co

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