Por más ‘familias en su tierra’

El programa del Departamento de Prosperidad Social busca contribuir a la estabilización socioeconómica de los hogares víctimas de desplazamiento forzado, retornados o reubicados.

Ante la situación de pobreza y vulnerabilidad de las 222.893 personas desplazadas que hay registradas en el Meta, el Departamento de Prosperidad Social renovó el programa de estabilización social y económica denominado ‘Familias en su tierra’, el cual atiende a más de 1.760 hogares víctimas de desplazamiento en municipios como Granada, Puerto Concordia y Puerto Gaitán, seleccionados de acuerdo al Índice de Pobreza Multidimensional (IPM).

El Gobierno Nacional, en coordinación con la Unidad para la Atención y Reparación Integral a Víctimas implementará medidas de asistencia y acompañamiento a familias que presentan condiciones de pobreza y vulnerabilidad, además de tener la condición de ser familias retornadas o reubicadas en alguna zona rural a causa del desplazamiento forzado. Las preinscripciones para la participación en el programa fueron abiertas en el mes de agosto de 2018, en el mes de febrero de 2019 se dieron a conocer la lista de los favorecidos, y durante el año estuvo ejecutándose la implementación del proyecto; en el mes de diciembre finalizará programa ‘Familias en su tierra’ Versión VI.

Con una inversión que supera los 14.000 millones de pesos, la entidad ha entregado insumos equivalentes a ocho millones 500.000 pesos por cada familia, presupuesto que también incluye el proceso de acompañamiento y formación, dijo el director regional de Prosperidad Social en el Meta, Aldemar Baquero Bonilla.

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El objetivo de entregar estas herramientas a los hogares es potenciar, en un término
de 15 meses, cuatro componentes esenciales del programa: seguridad alimentaria,
fortalecimiento del capital humano y social, proyectos productivos y vivir en casa.
“Granada, Puerto Concordia y Puerto Gaitán son los tres municipios en los que avanzamos con ‘Familias en su tierra’ en la promoción del arraigo territorial, el fortalecimiento de las capacidades para la integración social y comunitaria, la seguridad alimentaria, el mejoramiento de las condiciones de hábitat y la generación de ingresos a través de proyectos productivos de estas familias víctimas de desplazamiento”, afirmó la directora (e) de Prosperidad Social, Ana María Palau.

Huertas caseras y comunitarias hacen parte de los incentivos entregados a los beneficiarios para mejorar la calidad de vida en sus hogares, dentro del marco de ambientes sostenibles. El proyecto también pretende promover el acceso de alimentos para el autoconsumo con técnicas de producción y consumo saludable a partir de la práctica, fortalecer habilidades personales y sociales que ayuden a la integración de comunidades a partir del desarrollo de talleres y visitas por parte de la entidad supervisora Asoandes.

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