Ganadería sostenible, ¡es posible!

Es evidente la importancia que la producción ganadera tiene para la economía rural, sectorial y la oferta alimentaria del país, contribuye con el 3,6% del PIB nacional, con el 27% del PIB agropecuario y con el 64% del PIB pecuario. Representa el 7% del empleo nacional y el 28% del empleo rural.

La ganadería se enfrenta a barreras estructurales comunes para el desarrollo rural en
Colombia, tales como la debilidad del capital humano, baja productividad, alto grado de informalidad, uso ineficiente de los recursos naturales, y el acceso inadecuado a los recursos financieros y las nuevas tecnologías.

En muchas regiones, como en el Meta, la ganadería ejerce una significativa presión sobre la biodiversidad debido a los impactos directos e indirectos que genera tanto sobre bosques como humedales y ecosistemas naturales en general.

En el momento, la actividad ganadera ocupa aproximadamente 38 millones de hectáreas,
66% de las cuales presentan algún nivel de degradación.

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El proyecto Ganadería Colombiana Sostenible es la oportunidad para mejorar la producción
del negocio ganadero a través del trabajo amigable con el medio ambiente; con el uso de diferentes tipos de árboles integrados a la producción ganadera (sistemas silvopastoriles),
y la conservación de bosques nativos.

El proceso de selección de las áreas de trabajo partió de una priorización de las regiones
más importantes en el país en cuanto a sus atributos ambientales como la existencia de ecosistemas de importancia global y la cercanía a áreas protegidas en la que coincidían
áreas importantes para la producción ganadera.

En el Meta están en el piedemonte llanero: Acacías, Castilla La Nueva, Cubarral, El Castillo,
El Dorado, Fuentedeoro, Granada, Guamal, San Carlos Guaroa, San Martín.

Eduardo Arias, gerente del Comité de Ganaderos del Meta, dijo que ese sector de la economía se ha convertido en el distractor de aquellos que sí le hacen daño con consecuencias al medio ambiente.

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“Estamos demostrando a punta de investigación que, por ejemplo, los ganados que pastan en las llanuras, aportan un equilibrio. La comunidad debe entender que sumamos a la defensa de la naturaleza. La deforestación la origina no la ganadería sino el tema de tierras
porque no hay una organización ni planeación territorial”, dijo el dirigente gremial.

Admitió que los ganaderos y todos los sectores productivos deben trabajar de una manera
sostenible, pero advirtió que el inventario de reses de ganado en la Orinoquia es de dos
millones de cabezas, de las cuales 100.000 tiene el Meta; aunque el número de reses se ha
mantenido en los últimos años, la deforestación sí aumenta. Para los ganaderos, sus animales se han es comido el pasto natural y no se ha tenido que acudir a la tala de selva o bosque para mantener el inventario de reses.

“La corresponsabilidad del gremio ganadero es mejorar la pradera, quitándole presión
al suelo. El sistema silvopastoril es lo que debe dominar nuestra producción porque es una
simbiosis de árboles, pradera y ganado en el que más gana es el planeta Tierra.

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