Editorial: Invitemos a volver

El Meta y los Llanos son tan hermosos que sin temor a equivocarnos podemos asegurar que
fueron el destino que los colombianos eligieron el pasado puente festivo para volver a salir, en esta “nueva normalidad”.

A pesar de las recomendaciones para continuar en un aislamiento preventivo, la ocupación
hotelera alcanzó el 60 por ciento y las fincas turísticas llegaron al 100% en el Meta, de acuerdo a lo reportado por Cotelco.

Estas tasas porcentuales de reserva en hoteles y fincas en un solo puente festivo, ni más ni menos, son las más altas incluso si comparamos los datos con todos los meses del 2018 y del 2019.

Los turistas estaban desesperados no solo por el encierro, sino por buscar naturaleza y vieron en los atractivos de nuestra tierra plana el primer destino para reencontrarse y motivarse a seguir sus vidas pese a las adversidades del 2020.

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Incluso la vía al Llano volvió a tener la movilidad de otras épocas y la Concesionaria Vial
Andina reportó que cerca de 51.000 automotores se movilizaron por el peaje Pipiral en ambos sentidos desde el viernes 9 hasta el lunes 12 de octubre.

Hay que hacer un reconocimiento a las obras que se han adelantado en puntos críticos porque, pese a las lluvias, el tráfico vial no se afectó por derrumbes.

Foto: Cortesía Giovany Angel y Q’Destino.com

Sin embargo, en algunos videos subidos por turistas a redes sociales, se quejaron por los altos precios que aparentemente manejaron varios operadores turísticos: un par de motociclistas dijo, por ejemplo, que en Lejanías cobraban hasta 250.000 pesos la noche por persona en una cabaña; en Restrepo, una pareja también le pareció exagerado que cobrarán 720.000 pesos por un día en una reserva especializada en meditación.

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Esto, sin mencionar las quejas por mala atención en restaurantes y balnearios en Villavicencio, Granada y Acacías, que lamentablemente no son nuevas pese a las innumerables capacitaciones que ofrecen las entidades públicas y distintas agremiaciones.

Ahora que hay voluntad política y los empresarios y gremios coinciden en que el turismo debe ser una de las puntas de lanza en la reactivación económica, no les podemos dar un portazo a los visitantes, que buscan en esta región la tranquilidad.

Caño Cristales abre sus puertas al mundo

Esta calma, para un viajero, pasa por una atención amable y tarifas asequibles en los servicios que adquiere. Este año no ha sido fácil para nadie. Todos los sectores han perdido dinero y muchos tuvieron que cerrar sus empresas. Pero esto no debe ser una excusa para, vía tarifas, querer recuperar en los últimos tres meses del año, lo que se dejó de ganar los seis meses de confinamiento. Invitemos a que vuelvan y no a que busquen otros destinos.

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