Jesús cumple sueños con el reciclaje

El reciclaje como empresa y también aporte a la sociedad.

Una vida dedicada a hacer labores por el ambiente y de paso por la sociedad.

Por Catalina Gallego / Especial Periódico del Meta

El cambio climático es una de las principales problemáticas a nivel mundial. Aunque muchas personas no se preocupan por lo que generará o desconocen el tema, hay otras que sienten la necesidad de ayudar. Es el caso de Jesús Esneider Huérfano Ramos, un joven que ha trabajado desde niño por el medio ambiente.

Su familia le inculcó la importancia de respetar y proteger la naturaleza. Hace más de 40 años, Fabio, su padre, fue uno de los primeros recicladores de Villavicencio; en ese entonces las basuras y residuos eran arrojados al Guatiquía, así que él y su esposa tuvieron la iniciativa de sacar las botellas del río para reciclarlas. Desde ese momento el reciclaje fue una opción de negocio para la familia Huérfano Ramos.

En mayo de 2021 Jesús decidió crear la Fundación Reverdecer Integral de la Orinoquía (FRÍO), una empresa sin ánimo de lucro de carácter socioambiental, que a través del cuidado del ambiente buscan fortalecer a la Comuna 3 de Villavicencio.

La fundación queda ubicada en el barrio Industrial, al llegar allí los colores llamativos deslumbran a los transeúntes, ya que en su fachada hay un enorme mural en el que aparecen animales y plantas que representan a la Orinoquia, elaborados con llantas, vidrios, láminas recicladas y piedras del río Guatiquía y en la parte central están plasmados los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible.

El que me motiva a hacer todo esto es mi padre, él fue pionero en el tema del reciclaje en el Meta. Nosotros siempre hemos estado ubicados en el Santa Inés, en un sector complejo. Mi padre decía que la seguridad no es gratis, así que él siempre daba algo a cambio sin que se lo pidieran y por eso transitaba tranquilamente”, explicó Jesús.

Y es reciclador con una preparación envidiable: es profesional en Seguridad y Salud en el Trabajo; especialista en Gestión Ambiental Sostenible, magíster en Gerencia y Gestión Integral de Residuos Sólidos, y cuenta con más de 16 años de experiencia en el sector de aprovechamiento de residuos.

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Queremos que todo vuelva a florecer porque hay muchas cosas que están marchitas, no solamente en el tema de la naturaleza sino también en el actuar de las personas”, manifestó Martha Carolina Navarro Marulanda, directora administrativa de FRIO.

La fundación nació de la necesidad de aportar al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, establecidos en el 2015 por la ONU. Los tres pilares en los que trabajan son Reducción de las desigualdades, Ciudades y Comunidades Sostenibles y Acción por el Clima, y aunque para ellos no es importante mencionar, también trabajan en la Alianza para lograr los objetivos.

FRÍO está ubicado en la Comuna 3 de Villavicencio, un sector en el que se vive la violencia, la delincuencia y vulnerabilidad, por ello, Jesús y sus compañeros tienen dentro de la Fundación algunos proyectos que permitirán a la comunidad formarse como profesionales o empresarios, todo esto lo están logrando a través de la gestión de residuos o de donaciones que reciben.

Queremos hacer un recorrido contando la historia del relleno sanitario y de lo que se ha hecho acá, con esto se podrá acabar con el estigma de la zona y generar ingresos. Cuando hayamos cumplido con esto, queremos llevar a cabo varios proyectos para la comunidad, como es el de formalizar empresarios, y así más personas se van sumando al proyecto”, explicó el empresario.

Durante los casi dos años que llevan trabajando en la fundación, han adquirido 716.000 pesos, un reconocimiento del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible y más de 1.000 personas agradecidas del apoyo que han recibido de FRÍO. Muchos de ellos lograron ser bachilleres, deportistas o empresarios; otros han recibido el apoyo para acceder a un buen sistema de salud, como es el caso de personas con discapacidad o adultos mayores, que gracias a las gestiones de Martha Carolina han recibido sus medicamentos antes de lo que creían.

Jesús está lleno de motivos para seguir trabajando en la fundación, algunos de ellos son rescatar a los niños, seguir el legado del papá, cuidar al medio ambiente y pensar en el futuro de sus tres hijos. A sus 29 años, sueña con hacer de la Comuna 3, un sector visitado por llaneros y turistas, incentivándolos a que reciclen y apoyan a los empresarios.

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