martes, 23 de abril de 2024
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Los Rivera: Delfín escribe sobre José Eustasio


Los Rivera: Delfín escribe sobre José Eustasio 1
FUNDACIÓN LA MAPORITA Ubicada en la vereda San Joaquín, municipio de Trinidad. Fotografía de Delfín Rivera.
Karol Villalobos

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El casanareño Delfín Rivera revela en su nuevo libro aspectos desconocidos de José Eustasio Rivera y su aprendizaje de la cultura llanera, que luego dejó plasmado en su obra insignia.

 

Se dice que para comprender a profundidad un libro primero se tiene que conocer al escritor. Muchas son las historias que se cuentan sobre José Eustasio Rivera, pero lo que puede decirse a ciencia cierta, es que primero vivió la verdadera vorágine, antes de escribirla.

Dentro de su obra, que cumple un centenario de ser publicada, quedan muchos interrogantes que trascienden de la ficción a la realidad. Mientras que los escenarios que transita su protagonista, Arturo Cova, pasan inadvertidos para quien desconoce la geografía colombiana y de la Orinoquia, para quien nació y habitó en ellos, es de vital importancia reivindicar su trascendencia e influencia en la conocida novela La Vorágine.

Esta es la tarea que el historiador triniteño, poeta, y estudioso de la cultura llanera, Delfín Rivera se tomó muy enserio, al punto que publicará, en abril, un libro con título tentativo ‘Trinidad, Matepalma y La Vorágine’.

‘‘Lo interesante de lo que yo quiero hacer con el texto, además de mostrar cuáles son los sitios geográficos de Trinidad, como Las Vegas del Pauto, el Guachiría, el Orocio, La Maporita, es que hay cosas que sería chévere poderlas mostrar sin rayar en el fanatismo, haciendo un análisis literario, contextualizado territorialmente y a la luz de las injusticias del pasado y del presente’’, afirmó Rivera.

Como por ejemplo, los

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Mapa de Casanare 1910. Las líneas azul oscuro delimitan a Trinidad entre el río Ariporo y El Guanapalo. la franja verde demarca el hato Matepalma.
Autoría: Delfín Rivera

motivos que llevaron a que el escritor huilense llegara hasta Casanare para resolver el pleito de la herencia del venezolano Ramón Oropeza con los hatos ganaderos Mata de Palma y Mata Vaquero.

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De acuerdo con el poeta: ‘‘hay denuncias en algunos medios de comunicación, testimonios de la gente de Trinidad que dicen que José Eustasio le robó ganado a la viuda Josefa Esteves de Oropeza. Y además le quitó un poco de ganado a los Hurtado. Cuentan que él hizo su platica y seguramente con eso se fue para Nueva York’’; así mismo, agregó que Trinidad fue fundamental para que existiera La Vorágine, pues allí aprendió sobre las tradiciones ganaderas de los llaneros.

‘‘Aprendió unas vainas fantásticas desde el punto de vista de la faena, sobre el ojeo (vigilancia del ganado de noche), sobre la venganza de un llanero, cómo es que hace para barajustar el ganado con el cuero de un tigre y lo saca de los corrales para que no lo puedan recoger, sobre cómo es que usted va a coger una punta de ganado que está cimarrón entre el monte; son prácticas que todavía se dan’’, dijo el escritor triniteño.

‘‘Los encerraron de nuevo, con maña paciente, cuidadosos de la dispersión. Oíase apenas el melancólico sonsonete del guía, más eficaz que el toque de cuerno en las majadas de mi tierra. Corrieron las trancas y las liaron con rejos indóciles. Y cuando oscureció, encendieron alrededor del corral fogatas de boñiga seca, para aquerenciar al rebaño’’. Fragmento de La Vorágine.

¿Y por qué no Orocué?

Delfín Rivera afirma que si bien, en principio José Eustasio llegó en 1918 a Orocué para hablar con el juez, acto seguido tendría que haber llegado directamente a Trinidad para conocer los hatos y contar el ganado orejano, es decir, sin marca en las orejas u otra parte del cuerpo.

‘‘Mata de Palma era el ejercicio de la ganadería, además, allá fue donde conoció a doña Ignacia Cova, la cocinera que le daba al autor de La Vorágine una bola de cera de abeja para quitarse las garrapatas. Al igual que a Calletano Barrera, caporal que lo acompañó a contar los ganados, a verlos barajustar, al trabajo de llano en Mata de Palma. Además, en la primera parte de la novela, usted encuentra todos los límites de Trinidad; José Eustasio no sé porqué razón no nombra a Trinidad, pero seguramente fue para no rayar en la realidad de lo que le tocó vivir’’.


Karol Villalobos

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