Nathalia, guerrera llanera

Nathalia es la primera gimnasta llanera y colombiana en llegar a unos juegos olímpicos.

Por Camilo Gallo| 

Muchos recuerdan a Nathalia Sánchez Cárdenas por ser la niña deportista que en 2008 logró conquistar los escenarios de los Juegos Olímpicos de Beijing, siendo la primera colombiana y la primera llanera gimnasta en llegar a la más alta instancia.

Esta villavicense decidida, alegre y comprometida que ha tenido un exitoso camino, ahora es una mujer que continúa dejando en alto a los deportistas del Meta, llevando el buen nombre de la región a diferentes lugares.

Gracias a una amiga de la infancia a la cual acompañó a practicar en la Villa Olímpica de Villavicencio, se enamoró a primera vista de la gimnasia a los diez años de edad. Con la llegada del entrenador Andrés Llanos al departamento, inicia su preparación para competencia, tan solo ocho meses después gana su primer título nacional en su categoría
y queda en la preselección nacional, un gran logro pese a su poca experiencia.

Al posicionarse entre las mejores, participó además en los juegos centroamericanos, donde ganó la medalla de oro, plata y bronce, magníficos resultados para la selección nacional.

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Después participó en la copa del mundo en Portugal, en donde logró obtener la presea dorada en la viga y plata en las barras.

En 2004 vio por televisión los Juegos Olímpicos de Atenas y fue cuando nació su ilusión: «me acerqué a mi entrenador y le dije que yo quería participar en unos Juegos Olímpicos y entonces la historia cambió».

Aunque Nathalia, según su entrenador, contaba con el talento, reunía las condiciones necesarias y una mente de deportista, tendría que recorrer un camino muy largo para poder llegar a su meta.

«Me dijo que iba a haber días en que no iba a poder descansar, iba a estar muerta, que no
iba a querer ir, y esa charla me acuerdo que la tuve con él en ese mismo gimnasio en la villa. Fue una charla muy larga donde me dijo ‘si estás dispuesta, yo estoy dispuesto y nos vamos de cabeza por este sueño porque yo también creo que puedes lograrlo’. Confió en mí”, recuerda la gimnasta.

Después de ese ‘pacto’ entre Nathalia Sánchez y Andrés Llanos, con mucha disciplina lograron llegar a Beijing 2008, pero donde ella siente desventaja ya que entre sus competidoras sentía la presión de conseguir un buen resultado: «para mí eran mis primeros Panamericanos, mis primeros Olímpicos, mientras había deportistas que con dos, tres, cuatros años consecutivos a estos eventos, deportistas con mucha más experiencia».

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Finalizando 2010 Nathalia sufre una lesión de gravedad en las muñecas, razón que la lleva a ser intervenida quirúrgicamente por lo que es descartada como opción para participar de los Juegos Olímpicos en Londres, ya que el clasificatorio era al año siguiente: «aún así yo seguí, me mudé a Ciudad de Panamá para ese momento e inicié preparación para el mundial de Tokio, que era el clasificatorio para Londres».

Aunque los médicos le recomendaron guardar reposo por más tiempo, ella participó del mundial para intentar clasificar a los Juegos Olímpicos, sin embargo: «aunque competí
muy bien, sentí que faltó tener muchas más cosas, me quedé por fuera por 0,03 para ir a
Londres. Fui a los Panamericanos de Guadalajara dónde obtuve la cuarta posición por una
falla y bueno, en ese momento mi motivación ya no estaba muy alta y decidí tomarme un
descanso».

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Nathalia toma la determinación de comenzar sus estudios universitarios y en 2015 se inscribe en Nutrición y Dietética. En 2016 retoma las competencias en los Juegos Panamericanos, esta vez en representación del departamento de Boyacá, pues en el Meta no recibió todo el respaldo que necesitaba.

Gracias a unas deportistas panameñas que llegan a Tunja, la invitan a Panamá y en el 2017
debuta como entrenadora de Panamá en los Juegos Bolivarianos: “fue diferente porque la
verdad para mí era muy difícil, ver a todo mi equipo de Colombia, sabiendo que yo había
clasificado para esos juegos y no poder asistir por una lesión, verlas que ganaron, tenía muchos sentimientos encontrados”.

Ahora, con 27 años, ya empieza a conquistar triunfos como entrenadora: el año pasado
la villavicense compitió con sus niñas del equipo de Panamá en diferentes juegos, obteniendo el título de campeonas sudamericanas en Cali y centroamericanas en Guatemala.

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