Palma de aceite ha aguantado el golpe de la pandemia

La comercialización de palma de aceite ha tenido un comportamiento aceptable durante la pandemia, dice experto.

“A pesar del efecto macroeconómico negativo en todo el mundo a raíz de la pandemia de la covid-19, el mayor uso del aceite de palma en los hogares ha ayudado a recuperar su demanda. Lo mismo ha pasado en el biodiésel, en donde la disminución de aceites usados y sebo en las mezclas, ha impulsado la demanda por aceites vegetales, como el aceite de soya y palma”.

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Así lo aseguró James Fry, analista y profundo conocedor del mercado agrícola en el mundo, fundador y Presidente de la firma LMC International, quien el pasado jueves abrió la agenda académica del Congreso Nacional de Cultivadores de Palma de Aceite.

El departamento del Meta es actualmente la región del país donde más se cultiva este fruto, con una producción de 458.677 toneladas (2019), 161.737 hectáreas sembradas y la generación de 21.374 empleos directos.

Este es el panorama al cierre del 2019 de la palma de aceite, en el Meta. Infografía: Fedepalma

Fry señaló que tanto China como India, siendo principales importadores de aceite de palma, observaron cómo la desaceleración de la demanda, al inicio de las cuarentenas, fue seguida por un incremento en las compras de aceites vegetales.

A su juicio, esto demostró que la demanda de estos aceites ha sido sorprendentemente resiliente frente al shock inicial de la pandemia.

Señaló que “el buen panorama de la demanda mundial de aceite de palma viene acompañado por un estancamiento en el crecimiento de la producción. La competencia frente a otros aceites siempre es un factor, pero el panorama actualmente para la colza y el girasol muestra que la producción de dichos aceites no será muy alentadora ”.

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Continuó explicando que desde 2007, los precios del aceite de palma en Europa han sido soportados por el piso conformado por los precios del petróleo.

Es decir, “cuando los precios del aceite de palma igualan al petróleo Brent, el aceite de palma del Sudeste Asiático es más económico que el petróleo, y el biodiésel puede competir sin subsidios con los combustibles fósiles”.

Expresó que la covid-19 ha ocasionado la disminución del uso de diésel en todo el mundo, lo cual Indonesia ha venido compensando al aumentar su mandato de mezcla de B20 a B30.

James Fry, analista del mercado agrícola.

Sus productores saben que sin los impuestos a la exportación para financiar esas mayores mezclas, los precios del aceite de palma estarían en el nivel mínimo (USD 350 por debajo de los precios actuales), el mayor uso de aceite de palma en biodiésel genera una recuperación de los precios”, indicó Fry.

Por último manifestó que el nivel de inventarios de aceite de palma en Malasia mantiene una relación inversa con los precios del aceite de palma en Europa.

“De esta manera, el aumento estacional de la producción que se espera en Asia en los próximos meses y por ende, una posible baja en sus precios, enfocaría toda la atención en lo que pase con los precios del petróleo”, vaticinó el experto en   commodities agrícolas del mundo.

Este año, dada la coyuntura que vivimos, el Congreso Nacional de Cultivadores de Palma de Aceite, en su edición 48, ya comenzó a desarrollarse virtual y modularmente. Por eso, para el cierre con broche de oro de estos módulos, se prevé que el 19 de noviembre de 2020, de nuevo James Fry,  haga el remate con una conferencia reveladora, en la cual dará a conocer a los asistentes su visión sobre “el futuro de las tendencias del mercado de aceites y grasas” y “Las oportunidades para la agroindustria de la palma de aceite de Colombia, en un escenario post pandemia”.