Volver a tener hijos si es posible

Gracias a la ciencia existen diversos caminos para lograr completar una familia.

Tener una estructura o una unidad familiar propia muchas veces hace parte del proyecto de vida de las personas. Sin embargo, por alguna circunstancia de la vida muchos hombres y mujeres toman decisiones tempranas en sus cuerpos, como la realización de métodos de planificación definitivos; la vasectomía en el caso de los hombres y ligadura de trompas en las mujeres.

Por fortuna, revertir el efecto de estas cirugías es posible. De acuerdo a expertos, hombres y mujeres tienen la posibilidad de recuperar su capacidad reproductiva con una cirugía que logra recanalizar las trompas o conectar la vasectomía. Esta cirugía ha sembrado resultados positivos, pero aconsejan hacerse únicamente en pacientes jóvenes menores de 37 años, así como ser realizada por un médico especialista con un entrenamiento muy preciso en este tipo de operaciones.

Según la última encuesta de salud sexual y reproductiva, realizada por Profamilia y el Ministerio de Salud, evidenció que quienes más se hacen la vasectomía son los hombres que han completado su deseo de fertilidad; en Colombia el 6% de los varones se realiza una vasectomía sin tener hijos, esta tendencia es más elevada en países desarrollados.
Durante el año pasado y lo corrido del actual, se han realizado cerca de 25.000 procedimientos de ligadura o vasectomía a nivel nacional. Por cada 8 ligaduras de trompas realizadas, únicamente se practica una vasectomía, debido a que este procedimiento todavía genera muchos temores culturales.

De acuerdo al Sistema Integrado de Información de la Protección Social (Sispro), en el 2018 se realizaron 885 esterilizaciones en el departamento del Meta y en lo corrido del 2019 van 531 operaciones, el 82% corresponde a ligadura de trompas y 18% restante a la vasectomía.

Muchas veces estas operaciones se deben a que algunas personas completan su deseo reproductivo muy jóvenes, porque ya tuvieron los hijos planeados. No obstante, una gran proporción de personas tienden a cambiar de opinión por factores como la aparición de una nueva pareja sentimental o a una transformación de vida.

Los procesos de reversión consisten básicamente en una microcirugía donde se recanalizan las trompas de falopio que fueron ligadas y se practica a través de un laparoscopio o en la mayoría de los casos, se hace con una técnica abierta. De esta manera las trompas vuelven a ser permeables permitiendo que los óvulos y los espermas encuentren un ambiente adecuado para fertilizarse. Los resultados de la corrección de la Ligadura pueden variar según el tamaño final de las Trompas, o que tan comprometida está la zona donde se practicó la Ligadura; pero definitivamente la variable más impactante en el resultado es la edad femenina.

En el caso de la vasectomía, el proceso es similar: se conectan los conductos del epidídimo, bajo visión microscópica. El epidídimo es el canal que une el testículo con las vesículas seminales o con las vías de la eyaculación. Este procedimiento también llamado vasovasostomía, debe ser practicado por un especialista en Urología de la Reproducción y los resultados dependen directamente de la experiencia y el volumen que tenga este médico en este tipo de cirugías. Siempre vale la pena consultar al médico cuál es su experiencia y cuáles son sus probabilidades de tener éxito.

Es de tener en cuenta que, las cirugías no tienen efectos secundarios, son sencillas, ambulatorias y tienen una recuperación rápida. Esta intervención no asegura la concepción inmediata, Tiene un éxito del 75 a 99% según las más recientes publicaciones científicas. Sin embargo, entran en juego otros factores, sobre todo la pareja.

Para el doctor Andrés Gutiérrez, Médico Especialista en Infertilidad de Reprotec, gran porcentaje de pacientes ya sea por la edad o por la limitación de tiempo, tienden a desviarse por la técnica de reproducción asistida como la Fertilización In vitro que, ofrecen revertir tanto la Ligadura tubárica como la Vasectomía, logrando encontrar los óvulos por una ruta diferente y permitir unirlos con los espermas de la pareja en condiciones de laboratorio.

Las ventajas más importantes de la Fertilización In vitro es que permite tasas de embarazo satisfactorias en pacientes de mayor edad. Este procedimiento pude ser efectivo en un periodo de tiempo menor (1 o 2 meses), en cambio, conseguir los resultados que se requieren después de una recanalización tubárica podría sujetarse a un tiempo de 12 meses.

‘’Algo que aprendimos hace muchos años es que los pacientes no cambian de parecer, lo que cambia es la etapa de la vida. Puede ser una nueva pareja, puede ser enfrentarse a una pérdida de alguno de los hijos o puede ser un momento económico diferente donde les gustaría o podrían tener otro bebe. La mayoría se cuestionan haber elegido un método de planificación definitiva.” Concluye Gutiérrez.

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