‘Debemos prepararnos para que el agro responda al medio ambiente’

Román Tibavija Cipagauta, Director del centro de investigaciones de La Libertad,

Agrosavia es el más importante centro de investigación agropecuaria del país y la corporación líder en generación de conocimiento para el campo colombiano en sistemas productivos.

Hace dos semanas llegó a la dirección del centro de investigaciones de La Libertad, en la vía a Puerto López, un llanero. Se trata de Román Tibavija Cipagauta (R.T.) quien luego de un estricto concurso de méritos, se convirtió en el primer metense en asumir este cargo.

Periódico del Meta (PDM) dialogó con él para indagar cómo se puede hacer más sostenible la agricultura en el departamento.

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PDM: Usted tiene una maestría en economía sostenible ¿de qué trata?

R.T.: Es un concepto que ha venido evolucionando, por allá desde el año 1972, cuando empezaron las Naciones Unidas a preocuparse por el crecimiento demográfico y cómo se empezaba a afectar el sistema del planeta. Hoy hablamos de económica circular y la manera en que todo lo que produzcamos debe incorporarse en un mismo sistema en el que no haya residuos, basuras cero, reciclabilidad de productos.

PDM: ¿Esos conceptos existen en Agrosavia?

R.T.: Trabajamos para que los productos sobre los que investiguemos tengan ese concepto y el de bioeconomía, que tiene que ver con la incorporación de elementos biológicos en toda la investigación económica y desarrollo sostenible.

PDM: ¿Es posible crecer siendo sostenible al mismo tiempo?

R.T: Sí es posible, pero las alarmas hace rato se dispararon. Es posible incorporando estos elementos de economía circular, recuperación y dietas saludables. Hoy el consumidor es un agente importante en las cadenas productivas. Sí se puede, pero debemos actuar todos, cada uno en su casa puede aportarle un pequeñito grano de arena a este tema de sostenibilidad en el mundo.

PDM: ¿Qué pasó con el convenio para hacer pruebas Covid -19?

R.T.:  Fue un convenio que surgió hace un año cuando llegó la pandemia. El convenio con la Gobernación del Meta expiró y en este momento hay muchos laboratorios que tienen la tecnología. Nuestro aporte fue en ese momento para que los gobiernos tuviesen esa información gracias a los equipos que teníamos.

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PDM: ¿De qué trata la agricultura baja en carbono que desarrolla Agrosavia?

R.T.: Debemos prepararnos cada vez más para que la agricultura le responda de una manera segura al medioambiente. Los sistemas bajos en carbono permiten que haya una reducción en usos de fertilizantes, de maquinarias, de preparación de suelos. Tenemos una investigación con Fedearroz, financiado por Cooperación Internacional y el Fondo de Biocarbono, en el cual la producción de arroz en cinco municipios la estamos identificando, caracterizando para validar esas tecnologías que ayuden a seguir produciendo arroz, pero con menos emisiones de carbono al medio ambiente.

PDM: Señalan al arroz como uno de los cultivos con más impacto al medio ambiente ¿la idea es hacerlo más sostenible?

R.T.: Exacto. La agricultura no se puede detener porque ante un crecimiento demográfico constante, la demanda de alimentos es constante. La idea es que no arroz sino en los sistemas alimentarios en general se sigan produciendo, pero de una manera donde incorporemos tecnologías que afecten menos al medio ambiente; también sistemas que integren el factor social de inclusión y evidencien y valoren el aporte de mujeres y juventud rural, por ejemplo.

PDM: ¿Qué experiencia le deja trabajar con comunidades campesinas?

R.T: En estos últimos 10 años pude trabar con comunidades campesinas en el Ariari, específicamente en el sur del Meta, municipios que hoy están dentro del PDET. Lo que uno identifica es, que ese pequeño productor hace un muy buen trabajo en su predio, generando posibilidades para su propia familia, pero también siento muy consciente del medio ambiente.

PDM: ¿Los campesinos son conscientes del respeto con el medio ambiente?

R.T.: Sí, no soy muy amigo de las generalizaciones, hay un matiz de grises ahí en los que se mueven diferentes situaciones, habrá campesinos que también desafortunadamente no tienen la suficiente información y no hagan las cosas muy bien, pero afortunadamente muchas comunidades campesinas hacen un muy buen trabajo en sus predios productivos.

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PDM: ¿Cómo hacer para que la tecnología llegue al campesino?

R.T.: Cada vez que se genera la tecnología, una de las preguntas de los investigadores es cómo la adopta el productor. El tema de transferencia la trabajamos con el SENA, que es nuestra entidad hermana en el Sistema Nacional de Investigación Agropecuaria; con ellos la idea es hacer un fuerte trabajo de transferencia tecnológica de esa investigación que generamos en el Centro de Investigación La Libertad.

PDM: Agrosavia tiene el desarrollo de frutales promisorios ¿de qué se trata ese proyecto?

R.T.: Quiero resaltar la fuerza y capacidad investigativa de Salvador Rojas y Javier Orduz quienes en un jardín clonar tienen un huerto con más de 14 especies promisoras que tienen amplias posibilidades para el desarrollo agropecuario en la región, como el rambután, mangostino y la acerola (manzanita), que es una especie de cereza nativa y por ser la segunda fruta que contiene más concentración de vitamina C, tiene unas amplias posibilidades para los productores locales en zonas de Piedemonte, que es el área de influencia para este tipo de especie.

PDM: ¿La acerola se puede proyectar a pequeños productores para su economía?

R.T.: Sí, hay que empezar a hacer los desarrollos en términos de mercado, pero la investigación básica de paquete tecnológico la tenemos allí, habría que empezar ya a trabajar la fase más comercial.

PDM: ¿Cómo van las investigaciones sobre marañón?

R.T.: El mercado de marañón en el mundo es tan grande como el mercado del maní; tiene unos contenidos importantes en términos proteicos, en Asia y en Europa, por ejemplo, es de un alto consumo de los pobladores. En Colombia aún no la consumimos demasiado, pero a raíz de todo el desarrollo de Altillanura, hoy Vichada tiene cerca de 10.000 hectáreas. Los empresarios la tienen clara y hay cerca de tres ejercicios de exportación de marañón, ese camino queremos seguirlo fortaleciéndolo; estamos trabajando con el Ministerio de Agricultura para crear la Cadena Nacional del Marañón.

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PDM: En Meta ¿dónde se cultiva el marañón?

R.T.: Principalmente en Puerto Gaitán, allí tenemos el Centro de Investigación Carimagua donde desarrollamos tres clones que ya han sido validados en la región y es una oferta tecnológica que ya tenemos disponible para hacer masivo ese crecimiento del marañón en la Altillanura.

PDM: ¿Qué otro cultivo es clave en la región?

R.T.: El rambután. Ya hay empresarios dedicados a este tema, con expectativa de un consumo nacional, pero también con mucha expectativa de ser exportado. El rambután y el mangostino son dos cultivos, antes que la acerola, a manera de oferta tecnológica ya lo estamos trabajando junto con empresarios.

PDM: ¿Agrosavia ha tenido contacto con los menonitas de Puerto Gaitán?

RTC: Tenemos conocimiento del trabajo que hace esta comunidad en materia agrícola. Hemos tenido algunos acercamientos; lo que sabemos hasta ahora es que son comunidades muy organizadas, con criterios muy claros frente a la planificación del uso de recursos. Lo que uno considera, y espera, es que estás comunidades organizadas hagan un buen manejo de su sistema productivo; no sabría decirle que trabajo estén haciendo, pero seguiremos acercándonos y veremos en qué podemos trabajar conjuntamente.

PDM: ¿Hay avances en investigación con la cáscara de piña?

R.T.: Estamos presentando una propuesta con una asociación de productores de piña en San Martín de los Llanos, la idea es generar un tema de alternativa de manejo de los residuos de la piña. Las hojas de la piña en estos momentos se están desechando, pero son materia orgánica y con esa fibra se pueden hacer productos biodegradables como platos, bolsas y cucharas. Iniciaremos un trabajo en este sentido.

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