Depresión, aprenda a controlarla

Lo importante es identificar el problema y darle un tratamiento pertinente porque la falta de manejo lleva a más complicaciones.

El estrés y la depresión afectan a muchas personas, incluso a los más jóvenes. Los desencadenantes son numerosos y, por lo general, tienen que ver con la dinámica de vida de la sociedad actual, que lleva a los individuos, por ejemplo, a tener un ritmo de vida acelerado, metas fallidas, situaciones específicas y problemas con las relaciones interpersonales.

Los estados de estrés y depresión pueden llegar a producir problemas físicos cuando no son bien manejados. Todas las personas pueden tener problemas en su vida, los cuales pueden producir tristeza profunda, el problema viene cuando esa tristeza perdura por más de seis meses o un año y la persona no ha podido superar su problema. En este caso estamos en presencia de un estado depresivo.

“Primero hay que detectar la causa. Si esta viene de un tema físico y existe un problema en el funcionamiento cerebral, por ejemplo, el tratamiento exigirá medicación. Si su origen viene de un tema situacional va a depender de qué tan severa sea la depresión para determinar el manejo, pues, además de si necesita medicación, será pertinente técnicas de psicoterapias”, explicó Óscar López, director Científico y Médico de Labfarve y profesor titular e investigador de la Fundación Universitaria Juan N Corpas.

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Los casos de tristeza, depresión y ansiedad, cuando no están muy avanzados pueden ser tratados con productos de obtención natural. La valeriana, la escutelaria, la grandifolia,
la lechuga, el cidrón, la manzanilla, la pasiflora, el toronjil o incluso los macerados florales, son productos que con una indicación pertinente y bajo programas psicoterapéuticos integrales, se convierten en una primera línea de tratamiento para este tipo de dolencias, ayudando a la persona a salir de su crisis y a que vuelva prontamente a su vida normal.

Los problemas emocionales deben ser manejados por un profesional de la salud, ya que los familiares y amigos no tienen las herramientas ni los conocimientos para ayudar adecuadamente a una persona en este estado. En el mismo sentido, se debe insistir que cuando el individuo necesita una medicación específica, esta se debe mantener hasta que el profesional así lo determine. Se deben desmitificar las creencias y los falsos conceptos de que los medicamentos son peores que el problema mental y que por lo tanto deben utilizarse en cortos periodos y en dosis inferiores a las científicamente recomendadas.

Recomendaciones

Hay casos en los que los familiares y amigos tienen la capacidad de ayudar a una persona
en un estado de estrés o de depresión. Sin embargo, hay otros casos en los que es fundamental la ayuda profesional e incluso la medicación. No obstante, la familia y las personas cercanas siempre serán fundamentales en el apoyo al tratamiento y en la detección temprana de los problemas emocionales; sobre todo porque muchas veces el individuo con problemas no acepta que los tiene y ese es el factor más importante a superar para que el afectado permita la ayuda y pueda iniciar de manera adecuada un tratamiento.

Actualmente se sabe que cualquier persona puede sufrir de estrés o depresión, desde los niños a los más adultos. Esto no tiene que ver ni con culturas, ni con estratos sociales; incluso los más exitosos pueden ser víctimas de estos padecimientos.

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