El Meta le sigue creyendo a la paz.

Los niños y sus familias ya se han establecido en los ETCR y eso es ya una razón para no pensar en volver a las armas

Aunque se sorprendieron con el anuncio de sus excomandantes de volver a las armas, quienes se quedaron en espacios territoriales, algunos ya con hijos pequeños, dicen estar convencidos de seguir con lo acordado.

Antes de no volver a saberse nada más de él, ‘Aldinever Morantes’ dejó un proyecto de crianza de ovinos en el Espacio Territorial de Capacitación y Reincorporación (ETCR) ‘Mariana Páez’ en Mesetas (Meta). Después de años de haber sido señalado de ser el autor de extorsiones y secuestros, el ‘Zarco’ como también se le conoce, se había convertido en uno de los principales líderes campesinos de esta región.

Este proyecto que busca beneficiar a unas 300 familias de excombatientes aquí y otros dos ETCR del Meta, fue diseñado por la Universidad de los Llanos pero concertado por las personas reinsertadas mediante diálogos que lideró emotivamente ‘Aldinever’, aquel que volvieron a ver en televisión el pasado 29 de agosto, acompañando a Márquez en su anuncio de regreso a las armas.

“No es tanto la sorpresa de verlos diciendo que portarían de nuevo las armas, sino más bien un sentimiento de tristeza de regresar a una situación que el país vivió durante 50 años y reiniciar una escalada militar en la que los principales afectados no son ni siquiera los que usan los fusiles sino los campesinos y las personas inocentes que no las portan”, dice Yerminson Noreña o ‘Irson Cordova’, el nombre que durante más de tres décadas llevó al interior de las Farc como grupo armado.

Noreña es uno de los líderes políticos en el ETCR ‘Mariana Páez’ en donde viven unas 300 personas y a donde llegaron en el 2016 alrededor de 1.300 combatientes a dejar sus armas en lo que fue la Zona Veredal de concentración más grande del país. Su voz campesina fue una de las que se hizo sentir al defender los derechos de sus compañeros durante la visita que hizo la Gobernadora del Meta, Marcela Amaya García, el fin de semana pasado a este espacio y en la que pidió que se hagan avances serios a los proyectos productivos.

Agrega, en su análisis sobre la decisión de Márquez, Santrich y compañía, que dentro de los partidos políticos hay divergencias, lo cual es algo normal: “dar un paso como el que dimos generó esas diferencias pero no hay que desconocer la responsabilidad política del Estado, debido a que muchos excombatientes se han visto amenazados por la inseguridad jurídica”.

Afirma que individualmente no se le ha pasado por la mente renunciar a la etapa de implementación de los acuerdos porque sabía que desde un principio sería lo más difícil del proceso de paz: “todos los que estamos aquí trabajamos en el marco de la decisión de un partido político. Esto no es que se le haya ocurrido a ‘Timo’ sino que fue la decisión colectiva de una organización política y todos tuvimos la posibilidad de discutir la dejación o no de las armas”.

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“Nosotros resaltamos la voluntad de la Gobernación del Meta, Naciones Unidas y agencias internacionales, pero no significa que todo esté realizado. Falta mayor gestión, por ejemplo en materia de adjudicación de tierras, porque a estas alturas no sabemos si el predio donde hoy vivimos y cultivamos puede ser ya considerado nuestro”, les dijo Córdova a  los delegados del Gobierno Departamental y Nacional que los fueron a visitar.

Frente a esto, la Gobernadora dijo que “con la Agencia Nacional de Tierras no hemos podido avanzar mucho pero con USAID y un convenio sí hemos podido llegar con titulación de predios. Es importante que el Gobierno Nacional nos ofrezca a todos claridad para que los terrenos donde se levantan estos espacios puedan comprarse y desarrollar los proyectos agrícolas sin temor”.

La mandataria departamental, a su paso por los tres espacios territoriales del Meta (‘Mariana Páez’, ‘Giorgina Ortiz’ y ‘Urías Rondón’), reiteró la voluntad del Gobierno regional con quienes siguen en el proceso de paz, pero advirtió que desde Presidencia se deben definir muchos temas como los que los excombatientes han mencionado. “Encontré un grupo con ánimo y buena disposición para continuar creyendo en la paz, cierto es que hay dificultades y que son muchos los retos que debemos superar, pero hay voluntad de ellos y de las instituciones para poderlos superar”

 

Las familias

Los niños de dos o tres años juegan y corren libremente por las calles de este sitio. Son los hijos de las parejas que se conocieron en medio de los combates y que se atrevieron a conformar familias, sin la presión de estar en medio de combates o tener que hacer interminables patrullajes en medio de la selva.

Por eso, en general, quienes habitan el espacio territorial están convencidos de continuar en el proceso y respetar los acuerdos de paz: “portar de nuevo un uniforme y armas es devolvernos en el tiempo y repetir la incertidumbre en la que vivíamos. La diferencia es que ahora tenemos hijos y aunque nuestros idearios siguen intactos, queremos que estos niños tengan una familia y crezcan bien”, dijo uno de los habitantes del ETCR.

Con apoyo de las capacitaciones del SENA y otras instituciones, las familias han montado negocios como restaurantes o locales de comidas rápidas cuyos clientes son los mismos miembros de la comunidad del espacio o los funcionarios de las agencias internacionales que adelantan allí procesos de resocialización.

Las mujeres también hacen sus peticiones: dicen que hacen falta jardines o instituciones educativas para dejar a sus pequeños hijos mientras ellas asumen labores productivas. Algunos niños, que ya terminan su primaria, no tienen posibilidades de empezar el bachillerato, pues tampoco hay un colegio cercano.

“Las familias están ya en estos espacios y por ellas debemos continuar con este esfuerzo. Invitándolos a pesar de todos los inconvenientes a seguir haciendo el esfuerzo, ustedes están recorriendo el camino correcto, la sociedad los estaba esperando. Traseguemos todos el camino para consolidar un nuevo país”, puntualizó la Gobernadora, Marcela Amaya, en el ETCR ‘Urías Rondón’ en La Macarena.

‘Continuará el apoyo’: Archila

Durante un encuentro realizado el martes en Villavicencio, el Consejero Presidencial para la Estabilización y Consolidación de la Paz, Emilio Archila, reiteró el apoyo a los excombatientes que se encuentran en los ETCR, comprometidos con los proyectos productivos.

“El Gobierno Nacional seguirá acompañando y brindando garantías de protección a estas iniciativas y a las personas que sigan dispuestas a cumplir los acuerdos pactados; a las disidencias, que les caiga todo el peso de la ley, por tramposos con las víctimas y con el país”, afirmó Archila, en el marco del evento de estabilización y consolidación de paz de la subregión Macarena-Guaviare para la implementación de Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial.

Frente a las solicitudes puntuales pedidas por los habitantes de los espacios, manifestó que “ellos tienen necesidades como las tenemos todos los colombianos y más del 95% de los excombatientes ya está en sistema de salud y de pensiones; más del 98 por ciento está bancarizado; seguimos pagando en los ETCR la administración, los servicios públicos”, enfatizó Archila.

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Añadió que, pese a que el apoyo financiero a los excombatientes se venció en agosto, el Gobierno Nacional prorrogó sin ningún límite en el tiempo esa ayuda y los proyectos productivos están muy bien formulados, por lo que se aprueban de manera muy rápida.

Por Jhon Moreno/ Mesetas (Meta).