Kafka ‘insiste’ y regresa al rap llanero

Alexander Caldas - Kafka
Alexander Caldas - Kafka

Tiene más de 20 producciones musicales y a pulso ha logrado llevar su trabajo a diferentes escenarios del país, lo cual ha sido vital para continuar construyendo su carrera sin importar los estigmas del género y edad.

Por Camilo Gallo 

Alexander Caldas es un rapero de Villavicencio que lleva 24 años de su vida dedicado a la escritura y la composición de música urbana, que, tras siete años de pausa, regresó con un nuevo trabajo autobiográfico titulado “Insisto”.

Sus orígenes se remontan al año 1996 cuando Kafka comenzó a escuchar música proveniente de los Estados Unidos, entre la cual estaba el rap que ya se hacía en Colombia. Alexander convirtió eso sonidos en una forma de canalizar y manifestar sus emociones y pensamientos de formas que otros géneros no lo hacían. Por esta razón se inclinó por el rap.

Su primer proyecto se denominó ‘Psique Mafia’, una agrupación conformada por los únicos tres raperos que tenía Villavicencio en 1997, con la que grabaron sus primeras producciones de forma empírica y artesanal.

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“No era fácil pero nos abrimos espacio porque en las convocatorias que hacían para los festivales siempre estaban inclinadas hacia el rock o el metal, entonces adicionaban 20 grupos de estos géneros y los únicos raperos éramos nosotros. Hoy en día uno mira para atrás y entiende que valieron la pena esos sacrificios porque incluso los artistas de otros géneros eran reacios a contar con nosotros”, cuenta Kafka.

Comenta que él, a través de su música, busca enviar un mensaje, conectándose con quien lo escuche transmitiendo sentimientos o dejando una enseñanza resonando con sus rimas, para así aportar a la transformación social.

 “Ha sido un poco complicado hacer rap en un departamento y una ciudad enfocada habitualmente hacia el folclor, es un reto. Siempre hubo la idea de que teníamos que sobresalir por fuera para podernos visibilizar adentro, y así fue, nos enfocamos en un público que nos llevó a figurar a nivel nacional como artistas, como raperos, y que nos ha valido varios reconocimientos”, comentó Kafka a Periódico del Meta.

Su primer trabajo profesional se remonta al año 2005, cuando logró sacar su primer álbum prensado y masterizado en Europa, producido, según comenta, con todos los estándares de calidad cuando en Villavicencio la cultura del rap no había tomado vuelo.

“Con esto logramos un reconocimiento y un respeto de muchas manifestaciones artísticas, no solamente de los raperos, sino de artistas de todo tipo, lo que nos ha llevado a tener una buena relación y amistad con gente del folclor, con gente del rock, con gente del metal, al ver que era serio y profesional nuestro proyecto”, dice.

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Kafka menciona que se toma su tiempo para componer, sin embargo, cuando su mente se inspira le gusta escribir la canción completa, porque de lo contrario “me desengancho de la idea y comienzo a patinar, por lo que no puedo darle continuidad a la canción”.

Alexander contó que logra inspirarse del mundo que lo rodea, percibe cada situación de actualidad y se inspira de los acontecimientos en la ciudad, el país y que se extienden por el mundo. Del mismo modo, la inconformidad de los demás es lo que lo incentiva a darle voz a aquellos que temen hablar y protestar.

Lo que lo diferencia de otros artistas para muchos es la pasión y el profesionalismo con el que aborda la música, pues cuenta con una estructuración y un mensaje cohesivos que logran que su rap sea tomado en serio.

Alexander Caldas - Kafka
Alexander Caldas – Kafka

“Estaba temeroso por la salida de este nuevo video y del track porque ya llevaba un tiempo largo quieto, lo último que había hecho fue una campaña internacional de rap contra el racismo, liderada por un rapero español afro que se llama Chojin, y él estuvo en el país donde trabajó con cerca de 10 artistas que encajaban en el perfil, entre ellos fui el único llanero por mi forma de componer”, explicó el rapero.

Considera que en Villavicencio ha recibido apoyo, sin embargo, como todo lo relacionado con la cultura, puede ser mejor. Menciona que ese apoyo ha sido con el préstamo de escenarios, como en el rodaje de “Insisto”, donde la directora de Corcumvi, Edith Agudelo, le permitió hacer la grabación en la biblioteca Germán Arciniegas.

Por otro lado, en años anteriores, no fue tan fácil hacer música en la capital del Meta. En sus memorias están presentes los recuerdos cuando debía luchar para que se le pagara por hacer su show, o cuando debía rogar por un espacio para darse a conocer, entre otras situaciones que lo hicieron una persona más fuerte.

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“El trabajo de los artistas cuesta, sea cual sea el género, y en ese tiempo no lo habían entendido así. Desestigmatizar el rap ha costado, mantener una imagen seria y profesional, sin hacer apología a vicios o a delitos como lo hacen muchos en sus composiciones, el cual ha sido nuestro aporte al género, para que las personas vean que también hacemos contenidos de calidad y eso hace parte de derribar esos imaginarios o estigmas de la sociedad”, puntualizó Kafka. 

Finalmente recomendó a todos los raperos empíricos que sueñan con llevar sus letras a una composición musical, trabajar por hacer realidad sus ambiciones: “uno como artista no se puede quedar esperando a que le golpee la puerta el productor internacional a ofrecerle un contrato millonario, porque eso solo pasa en las películas, uno tiene que invertir en su arte, invertir en su producción, en su promoción, y hacer las cosas bien para que con eso vengan otros beneficios”.

Escuche «Insisto» de Kafka aquí: 

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