Memoria Histórica para el Meta

En la sala múltiple del Banco de la República se presentó el pasado miércoles 11 de diciembre la presentación del proyecto ‘El Meta, tierra de joropo e identidad llanera’, una  investigación que buscó recuperar la memoria histórica y las manifestaciones del patrimonio cultural inmaterial relacionado con la evolución del joropo en el departamento del Meta.

Este proyecto fue realizado por el escritor Hugo Mantilla Trejos y José Gregorio Villamil Pérez, con apoyo del Instituto Departamental de Cultura, y como resultado, presentaron una serie de cuatro audiovisuales y un libro que narra la historia de la cultura llanera y el joropo, la evolución del uso de instrumentos y el desarrollo histórico de la danza como expresión que nace a partir de la cultura llanera.

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El evento contó también con la participación de Luis Horacio Vasco Suárez, director del Instituto Departamental de Cultura, La cantante de música llanera Andrea Mejía ‘La novia del Joropo’ y una pareja de danza del estilo tradicional llanero.

«Este proyecto tiene por objeto volver a las raíces y mostrar todo este proceso que se ha venido dando a través de muchos años en el llano colombiano,  como en el canto, la instrumentación de la música, el baile, que de alguna manera han ido cambiando porque se ha salido el joropo de su medio, del llano llano, y han llegado a los pueblos, a las ciudades, y esto ha generado esos cambios, definitivamente muy notorios… hoy por hoy tenemos un baile de escenario, unos cantos urbanos, que han hecho de alguna manera que el joropo se transforme.» Expresó el escritor Hugo Mantilla Trejos.

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En el evento se expresó que si bien la música llanera no se origina en el Meta, la región realizó un aporte significativo para la cultura. Al realizarse el Festival de la frontera en Venezuela en 1960, y el Festival del Joropo en Villavicencio en 1965, del joropo criollo se originó una expresión llamada ‘Joropo de Espectáculo’ que definió  la llegada del Joropo criollo a las poblaciones. Con esto se originaron academias con el fin de competir en los festivales y se innovó en los trajes de competencia y la aparición de una danza estilizada que mezcla giros y acrobacias a gran velocidad con un fin coreográfico.

Como resultado de esta investigación se definieron escalas de tiempo en las que se puede apreciar el desarrollo histórico de la música llanera, proveniente inicialmente de la mezcla del galerón fandango y ritmos indígenas que imitaban los bailes andaluces. La palabra Joropo proviene de la palabra indígena ‘Zoropo’ y entre sus diversas clasificaciones encontramos el Joropo Recio, el Golpe Llanero, el Pasaje y la Tonada.

Entre otras características relevantes de esta investigación, se encuentran además, los instrumentos que se usaron cronológicamente en la mezcla de culturas, algunos de ellos increíblemente interpretaron joropo. Entre estos encontramos la Cirrampla, provenientes de los indígenas del Casanare, el violín y la guitarra, que eran usados por los españoles para interpretar cantos religiosos  galerones, el Furruco traido de África, la Maraca de procedencia indígena americana, el Bandolón, proveniente del Casanare, la Mandolina oriental, la Bandola criolla, el Cuatro Llanero, y el Arpa, traída por Europeos a Venezuela y posteriormente a toda Colombia.