Palabra que sí, Carlos Pizarro

Gonzalo Agudelo (izq.), en compañía de Carlos Pizarro, en las montañas de Cauca, donde estaba el campamento del M-19.

Carlos Pizarro quiso venir a San Martín para conocer las cuadrillas, y a Villavicencio para una misa, pero las dos citas nunca las pudo cumplir.

El pasado domingo 26 de abril se cumplieron 30 años del asesinato de Carlos Pizarro, líder del M-19.  Gonzalo Agudelo, exmilitante de ese grupo, hace una semblanza del hombre que le apostó a la paz.

Por Gonzalo Agudelo Hernández / Especial Periódico del Meta

Pizarro fue un guerrero decidido y osado, a la hora de la guerra. Y fue también osado a la hora de asumir la paz como bandera. Se jugó entero y con profunda valentía en este propósito. Jugó a  fondo y puso su vida en ello.

Hace treinta años, cuando lo mataron tenía apenas 39 años. Era un hombre muy joven. Hacía 28 días había firmado el primer acuerdo de paz entre una guerrilla y un Gobierno Nacional. Luego vendría acuerdos en países de Centroamérica y en Colombia misma.

Pizarro se adelantó en el tiempo de la guerra. Y en medio de uno de los periodos más críticos de la guerra en Colombia, levantó la bandera de la paz y buscó el acuerdo político, como salida.

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Fue Pizarro personalmente quien asumió el   liderazgo de la negociación, él con su ímpetu y autoridad la condujo.

Hijo de una familia militar por parte de su padre que fue vicealmirante de la República, comandante en jefe de las Fuerzas Armadas y su madre, doña Margot Leongómez hija de militar, quien estudió psicología en Estados Unidos. Carlos estudió en la Universidad Javeriana. Pizarro no era de extracción popular, todo lo contrario.

Pizarro quería venir a Villavicencio. En el mes de mayo se había previsto su visita. Un día hablamos de San Martín y de las “Cuadrillas”, sabía de esa manifestación cultural: “Eso es muy bonito, tenemos que ir allá y conocerlas -dijo Pizarro”.  Esa visita nunca se dio.

Teníamos previsto, además, hacer un acto litúrgico en Villavicencio con el padre Crisanto Ramos, como parte de ese viaje al Meta.

Pizarro fue un hombre carismático, un gran comunicador. Eso le permitió llegar de una manera sencilla e incluso amorosa a la gente en Colombia. La gente que lo quería y que quería al ‘M’ era muchísima más que su propia militancia, que era bien pequeña. Un poco más de ochocientas personas fueron los desmovilizados. Esto seguramente ayuda a explicar cómo el ‘M’ logra la mayor votación en las elecciones para la conformación de la Asamblea Nacional Constituyente que le da vida a la Constitución Política de 1991.

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Pizarro tenía el don de la palabra y de la pluma. Escribía muchas cartas hay una muy hermosa y repleta de amor, que le envió su padre moribundo, desde La Picota.

Dijo en su discurso el día de la dejación de armas en Caloto (Cauca): “Llegamos aquí con el alma serena, pero indudablemente por ella cruzan profundas pasiones”. Pizarro fue un hombre intrépido y un apasionado absoluto: “Tenemos fe en lo que estamos construyendo (…) No tenemos nostalgia, no estamos mirando hacia atrás, no estamos mirando hacia el pasado”

En el acto de firma del Acuerdo en la Casa de Nariño, junto al presidente Barco, Pizarro dijo: “Le hemos dado trascendencia a esta búsqueda de la paz, sabemos que falta un largo camino por andar, sabemos que la paz no llega de la noche a la mañana, es un don de Dios que llega despacio, que nos exige a todos asumir esas responsabilidades como ciudadanos y actuar con dignidad y con fe en el futuro de Colombia”.

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Ese día Pizarro da una última orden como comandante guerrillero: “Nuestros hombres van a ser leales con la palabra empeñada. Pueden tener la segura certeza que el M-19 sabrá cumplir con honor  lo que aquí ha firmado”.

La consigna “¡Palabra que sí!”, tomó vida.

Como candidato a la Presidencia de la República en su última alocución por televisión, Pizarro dijo una de las frases que seguramente seguirá sonando en el país sería: “Ofrecemos algo elemental, simple y sencillo: que la vida no sea asesinada en primavera”… una semana después lo mataron. Era abril.

Twitter: @gonzaloagudeloh

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