Abel Gallego, con música para soñar diferente

Desde que llegó a Villavicencio, el artista castillense ha dedicado gran parte de su tiempo a capacitarse en su carrera musical.

Oriundo de El Castillo, Abel Antonio Calvo Gallego, de 32 años, encuentra en este municipio metense su amor por la música. Aún, a pesar de las dificultades, su talento se convierte en una fuente de escape ante un escenario golpeado por la violencia. 

Por: Natalia Chipatecua 

Con solo 13 años de edad, Abel Gallego empieza a tener sus primeros acercamientos con el mundo musical en diferentes bandas sinfónicas, cuando en ese entonces el Instituto de Cultura del Meta dotó de instrumentos a varios municipios. 

Seguir una pasión como la música ha sido complicado, sobre todo en un municipio golpeado por la violencia con escasos recursos, allí la infancia tiene pocas opciones: la violencia o el campo. Tomar la decisión de inclinarme por la música era algo controversial, allí y en muchos lugares la percepción que se tiene de la música es que es para gente que se muere de hambre, o es para gente que tiene plata y que le invierte”, comentó el artista llanero. 

Sucesos como la muerte de su abuela, quien estuvo a cargo de él durante toda su vida, hicieron que en mayo de 2013 Abel llegara a la capital del Meta, tomando nuevos rumbos en medio de circunstancias difíciles, pero con la convicción de apostarle a su sueño más grande: la música. 

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“Mi abuela falleció, recibí también amenazas y todo eso me obligó a salir de mi pueblo. Estando en Villavicencio decidí tomar estudios en la casa de la Cultura como técnico laboral por competencias de música y me enfoqué en la técnica vocal y la práctica de conjuntos, que tiene que ver con coros. Fue difícil, a principios tuve que trabajar como conductor en una salsamentaria en el barrio San Isidro, como domiciliario, vendiendo refrescos en una tienda u otros oficios, como una manera de sobrevivir, pero siempre soñando en lo mío y poniéndole el pecho a la brisa, como siempre han enseñado”. 

Su primer empleo, que le permitió perfeccionar sus conocimientos en la música y empezar a escalar sus primeros pinitos en este campo, fue el de instructor de técnica vocal en la Corporación Cultural Corculla, allí tuvo la posibilidad de practicar lo que ya venía estudiando. 

Esto le permitiría también adquirir un bagaje que lo conduciría después a nuevas y grandes experiencias: “estuve en el Festival del Retorno en Acacías, también el Festival el Corrío Llanero, en Puerto Carreño y concursos locales; empezamos a festivalear, ir a los municipios y cantar”.

“Fui director de Zaperoco, el musical, cerca de tres años, donde formé mi primer coro que llamó Coral Corculla. Tuve apariciones importantes como en el Torneo Internacional del Joropo, en el 2020, donde ocupé el tercer lugar en la categoría voz masculina estilizada, varias cosas que lo motivan a uno a seguir trabajando”, contó orgulloso el artista. 

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En medio de un camino complejo pero recompensado a lo largo del mismo, para Gallego su motivación han sido sus mismos sueños, los obstáculos que sabe ha tenido y tendrá que sobrepasar, incluso, dentro de su mismo núcleo familiar. 

En mi familia nadie es músico, todos son agricultores dedicados al campo. La motivación radica en ser diferente y crear una versión mejorada de lo que venía pasando en la familia. Algunos me llaman fracasado por dedicarme a la música y no he recibido apoyo por parte de ellos. He pensado varias veces la decisión de renunciar, pero el tema de la pasión por la música va más allá de lo mentalmente correcto, es una relación con ese algo interior que te impulsa a serlo y que de repente resulta abriendo puertas que no te esperabas”, sostuvo. 

Su interés artístico está ligado a la música llanera, pero a su vez, intenta, a través de este género de música, llegar a su audiencia con un mensaje que logre encender la relación entre las personas y su fe. 

Recientemente, esta nueva promesa de música llanera presentó su primera canción, la primera, según dice, de las muchas que vendrán en su carrera musical como solista. A través de Facebook, Instagram y YouTube, realizó el lanzamiento de ‘Tu cuidas de mí’, una canción que le dará el salto a la escena musical. 

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Esta es una canción antigua compuesta por el maestro venezolano Elvis Quilimaco, que Gallego escuchó desde que tenía diez años: “desde entonces me impactó por su contenido, una letra de reconocimiento a Dios; además de ser mi primer lanzamiento, adopta también un valor mucho más importante, porque expresa es lo que mi relación con Dios ha significado para mi vida y cómo me ha ayudado a lo largo del camino”, destacó el artista Castillense. 

El video fue grabado en la capital del Meta con una producción ciento por ciento local, y aunque muchos de sus allegados se han preguntado el porqué de este tipo de contenido musical y no uno más comercial, Abel tiene claro su propósito. 

“Mi canción es muy llanera pero muy pop a la vez, es decir, en vez de arpa tenemos una guitarra y un piano, cosas que he podido implementar gracias a mis estudios. Yo creo que la sociedad está en un ambiente al que hay que llegar con un mensaje distinto. 

“La gente se entretiene más con el despecho, vallenato, popular, y cree que la música cristiana es solo para las iglesias, y la verdad es que le debe llegar al público en general, sobre todo en estos momentos donde se construyen unas cosas, pero se destruyen otras; donde hay problemas, por ejemplo, de salud mental”, enfatizó el nuevo cantante de música llanera. 

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