La lucha de una madre por el abuso sexual de su hijo en Granada

Abuso sexual - Pedrastia
Abuso sexual - Pedrastia

Por Camilo Acosta Villada /Especial Periódico del Meta

Cortesía Voragine.co

Cinco meses esperó Cristina Tovar para que la Fiscalía General de la Nación emitiera orden de captura contra el hombre que habría abusado sexualmente de su hijo de 14 años. Era la tarde del 9 de septiembre de 2020 y mientras los noticieros, periódicos y cadenas radiales hablaban del asesinato del estudiante de derecho Javier Ordóñez en Bogotá a manos de uniformados de la Policía, los habitantes de Granada (Meta) eran sorprendidos por una noticia, para muchos, increíble: el clérigo -quizás- más querido, frecuentado y carismático de la ciudad había sido capturado cuando llegaba a la Parroquia El Diviño Niño, en donde era párroco.

A esta región llegó en 2005 de Norte de Santander el recién ordenado sacerdote José Leonardo Santamaría Carrillo, como párroco en Vista Hermosa, y desde enero de 2006 hasta septiembre de 2020 ejerció su sacerdocio en Granada como vicario en la Catedral Nuestra Señora del Carmen y párroco en las parroquias San José, María Auxiliadora y Divino Niño Jesús.

Abuso sexual - Pedrastia
Abuso sexual – Pedrastia
Tomada de El Tiempo

Santamaría se hizo a la confianza de muchos granadinos, entre los que se encuentran docentes, ganaderos, finqueros, jóvenes y -cómo no- la Diócesis y el colegio católico de la ciudad, el María Auxiliadora. Tal era la confianza que en esta institución educativa acompañaba los retiros espirituales en mayo, los cuales se realizaban, por lo general, en fincas o casas de retiro ubicadas a las afueras de Granada. Allí, el ahora detenido sacerdote daba charlas sobre las relaciones interpersonales, las vivencias de la juventud, el amor de Dios y hasta se ofrecía a conversar privadamente con los estudiantes que quisieran hablar con él.

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Inocencia arrebatada

Era octubre de 2019 y la Parroquia Divino Niño Jesús de Granada celebraba el sacramento de la confirmación de varios adolescentes bajo la batuta del padre Leonardo. Entre los que ese día ratificaron su fe católica y pertenencia a la Iglesia estaba el pequeño Juan David, quien para entonces tenía 13 años, cursaba séptimo grado y era monaguillo del clérigo desde hacía cuatro años.

Abuso sexual - Pedrastia
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Aquella tarde, la señora Cristina Tovar notó a su hijo incómodo y extraño. Estaba apático y desconectado de la misa. Al terminarse, se tomaron las fotografías para el recuerdo, pero pasó algo que llamó aún más la atención de ella: su hijo se fue grosero con el cura delante de las demás personas que estaban en la parroquia. Y cuando le ofreció disculpas al padre Santamaría por el comportamiento de su hijo, él le restó importancia a lo que había pasado y solo le respondió: “Eso no le eche mente, hija, es que él es así y hay que tenerle paciencia”.

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El sacerdote Leonardo Santamaría, según el relato de esta madre, tenía detalles exageradamente generosos con Juan David. Le daba sumas de dinero de entre 10 mil y 100 mil pesos y le regalaba objetos de alto valor económico, como una maleta y una cartuchera de marca Totto, uniformes y zapatos para el colegio, pantalonetas, crocs y una bicicleta. También los llevaba de paseo a una finca a él y a los demás acólitos que le ayudaban en la parroquia.

¿Cada cuánto le daba esa plata?

C.T: Cada vez que iba a la iglesia, cada ocho días. Él nunca llegaba a la casa con las manos vacías, siempre llegaba con plata. A veces me decía: “mamá, me voy a comprar tal cosa”, a lo que yo le respondía: “papi, ¿y usted plata de dónde? Si es que no tenemos”. Él me decía: “mamá, yo sé porqué se lo digo” […]

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Con todo y lo que pasó esa noche de octubre de 2019 durante la confirmación de Juan David, el carismático cura siguió buscándolo y prometiéndole regalos. Fue así como en enero de 2020, con explicaciones contradictorias, le dio un celular marca Huawei, cuyo precio en el mercado supera el millón de pesos.

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Fue hasta una tarde lluviosa de abril, en las primeras semanas del aislamiento preventivo obligatorio decretado por el Gobierno Nacional a causa de la pandemia por el covid-19, que Cristina pudo descubrir lo que su instinto de madre le venía advirtiendo desde meses atrás: algo malo le estaba pasando a su hijo. Ese día el reconocido presbítero lo había mandado a llamar para que fuera a la iglesia a hablar con él, pero Juan David se mostró elusivo y como si fuera por obligación. Aún así fue, pero pasó algo distinto esa tarde: el niño que jamás dejaba revisar de nadie su celular y siempre lo llevaba consigo, esa vez lo dejó en casa antes de irse. Al desbloquearlo y abrir el WhatsApp tuvo acceso a las conversaciones que Juan David tenía con el padre.

Los mensajes que encontró allí y que leyó asustada no eran los de un adulto de 49 años con un adolescente de 14, sino más bien los de dos mayores que sostenían una relación sentimental. Eran conversaciones en las que pareciera haber un consentimiento, pero en la realidad y para la ley no hay tal.  

Abuso sexual - Pedrastia
Abuso sexual – Pedrastia

Estos chats están en poder de la Fiscalía General de la Nación y hacen parte del material probatorio que el ente acusador tiene en su poder para imputar el delito de actos sexuales con menor de 14 años agravado. Vorágine no los hace públicos por respeto a la víctima y a su familia y para no afectar el debido proceso en este litigio judicial.

El Obispo 

Monseñor José Figueroa Gómez llegó a Granada en agosto de 2002, cuando el papa Juan Pablo II lo nombró Obispo. Desde entonces, según la respuesta a un derecho de petición que Vorágine.co  le envió a la Diócesis, ha habido dos casos que involucran a dos sacerdotes de su curia en hechos de pederastia y abuso sexual: el aquí mencionado de José Leonardo Santamaría y el del padre Joselín Eduardo Contreras, quien se incardinó a la Diócesis de Granada en 1988 y estuvo allí hasta 2004, cuando pidió traslado a Girardot, Cundinamarca. Dos años después, siendo párroco del municipio de Anolaima, Contreras fue acusado y encarcelado por abusar sexualmente de tres de sus monaguillos.

Abuso sexual - Pedrastia
Foto: El confidencial

Como pasó con la comunidad granadina, el obispo Figueroa dice haberse sorprendido con la noticia de la captura del presbítero Santamaría. En entrevista con Vorágine, Monseñor manifestó su incredulidad sobre la acusación de que el carismático cura sea un pederasta.

¿Ustedes tenían conocimiento de la denuncia que tiene al padre Santamaría privado de su libertad o solo se ha manejado desde la justicia ordinaria?

Monseñor José Figueroa: No, absolutamente. Eso fue totalmente sorpresivo. Ninguna denuncia, ninguna sospecha. No. Pues lo que usted sabe de él, es una persona reconocida en la comunidad y realmente eso es.

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¿A ustedes internamente les costó trabajo creer que una persona tan carismática pueda ser un violador de niños?

Sí, claro… nos ha costado creer eso.

¿Confía en su inocencia?

En estos casos realmente nosotros no somos investigadores, lo que nosotros vemos, observamos y lo que personalmente desde mi calidad de Obispo observé en él, siempre fue una conducta correcta y un sacerdote entregado a la comunidad. Lo que usted dice, muy querido y las eucaristías de él son muy apetecidas, que la gente iba. Ya más no porque es muy difícil, uno no sabe.

La Iglesia en el Meta ha sido este año duramente cuestionada por abusos sexuales contra menores.

Pero Figueroa fue más allá de simplemente dudar de que el cura Leonardo sea culpable del delito por el que es investigado y por el cual permanece recluido en la estación de Policía de Granada. El Obispo puso a disposición de Santamaría Carrillo la Diócesis a su cargo que, en sus palabras, “está y estará siempre dispuesta a colaborar en todo lo que requiera el padre José Leonardo en este doloroso proceso a fin de que la verdad se esclarezca y brille la justicia”; asimismo, le ofreció “un lugar especial de reclusión” durante la investigación y “adecuar el sitio que designe de manera inmediata”.

La populista defensa al padre

Tras conocerse su captura y reclusión, los leales seguidores de José Leonardo Santamaría emprendieron una cruzada para respaldarlo, en la que se valieron de revictimizar a Juan David y a su madre diciendo que detrás de la denuncia hay una retaliación sentimental, de recoger firmas y testimonios que dieran fe de la clase de persona que es el sacerdote, de cadenas de oración y de fustigar por redes sociales a quien dudara de su inocencia.

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En la misma audiencia de control de garantías en la que la abogada del presbítero leyó la petición de monseñor José Figueroa para que le dieran casa cural por cárcel, también hizo gala de la admiración con la que cuenta el detenido entre los católicos granadinos. En su defensa, la jurista usó la fama y reconocimiento del cura para argumentar ante el juez Jaime Roberto Corredor Fandiño que no era un peligro para la sociedad y que su libertad o cambio de sitio de reclusión no obstruiría la justicia.

Abuso Sexual
Abuso Sexual

Después de leer un certificado laboral de incardinación en la que el vicario general Florentino Copete se refirió a él como un “sacerdote estimado” y quien no tiene quejas en su hoja de vida, la abogada defensora Rubiela Fernández leyó una carta de apoyo firmada por 413 habitantes de Granada acompañada de 17 declaraciones extrajuicio en las que se deja más que claro que lo consideran “un ejemplo”, una “guía espiritual” y quien se ha dado a conocer “por su carisma, afecto a la comunidad, buenas costumbres, empatía hacia el prójimo y (por) su trato respetuoso hacia los niños y adultos”.

Sin embargo, el Juez consideró que la petición de que cumpliera su detención en la Diócesis de Granada carecía de fundamento, la rechazó y dejó en firme la boleta de reclusión No. 041 para que lo hiciera en establecimiento carcelario y penitenciario.

En búsqueda de justicia

Con el carácter férreo de una llanera, la señora Cristina Tovar, a sus 39 años y con solo unos años de estudios de primaria, vive del rebusque para mantener a sus tres hijos. Es separada y madre cabeza de hogar. Con la voz quebrada y lágrimas, consciente de que se enfrenta a una poderosa institución y a un cura con apoyo popular, tiene claro que no se va a echar para atrás. “Es mi hijo, a mí sí me dolió parirlo, a mí sí me ha dolido sufrir y he hecho cosas para que él esté bien”, dice.

Abuso Sexual

 “Después de ser un hijo cariñoso, y el que más me decía que me quería mucho. Ahora es el niño más seco, insípido, no le gusta que yo lo abrace y no le gusta que yo lo trate. Él se volvió seco conmigo, hasta con sus hermanos, pero sobre todo con su hermana”, dice la madre.

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Luego de entregar a los investigadores el celular de Juan David para que descargaran todas las conversaciones y que la Fiscalía 14 Seccional de Granada abriera un expediente en contra de Santamaría Carrillo, el menor fue enviado a terapia psicológica en la que relató cómo el clérigo lo tenía amenazado con que lo llevarían al Bienestar Familiar si le contaba a su mamá, y manifestó que desde marzo de 2019 vivía esa situación y que podría haber otras víctimas.

Según uno de los investigadores que ha estado al frente del proceso desde que Cristina puso la denuncia y habló con Vorágine, después de inspeccionar el celular del menor encontraron que, en el acumulado de mensajes en WhatsApp y Messenger, había más de 700 contactos (mensajes) entre Juan David y su presunto victimario.

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Tras cinco meses de angustia y hasta de querer hacer justicia por mano propia, una luz de esperanza en la justicia brilló para Cristina cuando supo que el clérigo había sido capturado en la iglesia de la cual era párroco. Aunque se siente revictimizada por los mensajes de algunos creyentes en redes sociales, está decidida a continuar con el proceso y que se sigan conociendo más casos como los de su hijo, porque sabe, por palabras de él, que puede haber más niños víctimas de Santamaría.

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